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10 claves que funcionan para ser más sociable y menos tímido

Ser sociable cuando eres achicopalado o introvertido no es realizable.

Con el tiempo tu círculo de amigos se ha ido reduciendo. Necesitas un cambio de aires y hacer nuevas amigos, pero nacer a conocer concurrencia te supone demasiado esfuerzo. Es complicado, te expones al ridículo y la mayoría de veces no se concreta en mínimo.

¿Pero y si te dijera que puede ser mucho más sencillo de lo que crees?

No, no voy a darte los típicos consejos como “aparenta seguridad” o “simplemente sé tú mismo”. Eso ya lo has probado y no funciona.

La esencia es seguir las pautas que han demostrado científicamente su fuerza para vencer tus miedos y conectar mejor con la concurrencia. No es encanto, pero si eres constante los resultados llegarán antiguamente de lo que te imaginas.

como ser más sociable

Sigue conmigo, porque en este artículo vas a descubrir las 10 claves para conquistar una personalidad más abierta y sociable.

¿Qué aprenderás en este artículo?

La única razón por la que deberías ser más sociable

Permíteme antiguamente una consejo.

¿Sabrías decirme por qué es tan importante que te esfuerces en conocer gente y te mantengas en contacto con tus amigos?

Creo que el Dr. Waldinger puede darte la respuesta. En un ambicioso estudio que duró 75 abriles y donde participaron más de 700 voluntarios, Waldinger quiso encontrar el secreto de la felicidad. Pero descubrió que ni los éxitos profesionales, la salubridad, la riqueza o la triunfo eran imprescindibles para ser acertado.

Lo más importante eran las relaciones sociales.

Según Waldinger, son nuestras relaciones personales lo que nos mantiene felices y sanos. Cuanto más solo se sentía cualquiera, más problemas de salubridad y menos esperanza de vida tenía. En otro estudio de la Universidad del Boreal de Carolina incluso se asoció la desidia de relaciones sociales con el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

¿Pero eres achicopalado o eres introvertido?

Sí, ser sociable supone muchas ventajas, pero sólo si de verdad lo necesitas.

¿Quieres socializar porque necesitas conectar con otras personas, o simplemente porque se supone que tienes que hacerlo?

Esta diferencia es crítica, porque hay mucha concurrencia que a pesar de tener pocos amigos no se siente sola. Fíjate que en lo alto he destacado sentía. No es cuestión de cuantos amigos tienes, sino de cómo te sientes con los amigos que tienes.

¿Sabes cómo se les claridad a las personas que se sienten adecuadamente con pocas amigos?

Introvertidos. Y el problema está en que la sociedad nos vende que debemos ser extrovertidos para ser felices.

extroversión

No confundas la timidez y la introversión, porque no tienen mínimo que ver. La timidez es la dificultad para relacionarte con los demás, mientras que los introvertidos simplemente prefieren tener pocos amigos, pero muy íntimos.

Yo, por ejemplo, soy introvertido pero no achicopalado. No me cuesta conocer concurrencia, pero cuando llevo un par de horas socializando con mucha concurrencia me agoto. Soy acertado sin un gran círculo social.

Vale, quiero conocer concurrencia. ¡Pero los desconocidos no son sociables!

Imagínate que son las 7 de la tarde y estás sentado en el furgón del patrón de regreso a casa. Delante de ti hay un hombre con traje que lleva varias estaciones leyendo el informe tranquilamente.

En una de las paradas entra un novato de unos 30 abriles. Echa un vistazo rápido a todo el furgón y se sienta al banda del señor que está hojeando el diario.

Le mira, esboza una sonrisa y le pregunta: “¿Qué tal? ¿Alguna nota interesante hoy?”

¿Qué opinas? ¿Crees que está molestando al hombre del informe?

La mayoría consideraríamos que intentar nacer una conversación en este caso sería poco respetuoso. Y esta es una de las principales razones porque las personas tímidas tienen tantos problemas para conocer concurrencia: porque creen que van a incomodar.

Falta más acullá de la existencia.

En un experimento realizado en el patrón de Chicago se demostró que, en superficie de producir malestar, cuando cualquiera empieza una conversación con nosotros generalmente nos hace reparar mucho mejor que si seguimos solos y en silencio.

Siempre encontrarás concurrencia que ha tenido un mal día. Eso no puedes controlarlo y deberías dejar de culparte por ello. Pero esa no es la naturaleza humana. La concurrencia es sociable y, en universal, sienta adecuadamente que nos den conversación.

Dicho todo esto, veamos cómo puedes vencer la timidez, nacer conversaciones  y robustecer tus relaciones según la ciencia.

Cómo deshacerte de la timidez

Timidez

Para nacer, dejándote de referirte a ti mismo como achicopalado.

Creas que lo eres o no, la existencia es que sufres timidez en determinadas situaciones. Si fueras achicopalado “en universal” lo pasarías mal incluso con tus padres o amigos más cercanos.

Lo más probable es que sufras timidez con desconocidos o cuando te toca ser el centro de atención. Así que evita definirte como “achicopalado” porque lo único que haces es aumentar esa idea en tu persona. Sólo hay situaciones en las que experimentas timidez.

¿Todo claro? Pues ahora veamos los 4 pasos necesarios para deshacerte de ella.

1. Empieza gradualmente

Si quieres conocer concurrencia, ve paso a paso. Empieza con retos más asequibles, como darle conversación a un camarero. Cuando lo hayas hecho varias veces verás que ya no te pones tan nervioso: esa es la señal de que tienes que ponerte un objetivo viejo.

A esta técnica se le claridad exposición escalonado, y ha demostrado científicamente que es una de las estrategias más eficaces para pasar la timidez y ansiedad social.

supera timidez

Hasta aquí mínimo nuevo. Es probable incluso que ya lo supieras. Por eso ahora quiero ser brutalmente honesto contigo: debes hacerse cargo que solo vencerás tu timidez pasándolo mal.

Lo digo porque mucha concurrencia tiene la mágica esperanza de que no es así. Que a saco de percibir libros o asistir a cursos encontrará la fórmula que le dará, finalmente, valencia y confianza en sí mismo.

Pero es difícil sentirte seguro antiguamente de enfrentarte a un batalla. ¿Verdad que por mucho que estudies te vas a poner nervioso el día del examen de conducir? Pues aquí ocurre lo mismo.

La confianza se consigue posteriormente de interpretar, nunca antiguamente. No esperes a sentirte confiado porque te quedarás esperando siempre. Nervioso o no, hazlo.

2. ¿Qué hacer con tus pensamientos negativos?

Quizás te pongas poco más que nervioso. Quizás tu miedo al rechazo o al ridículo te paralicen por completo. Quizás te asalte un torrente de pensamientos invitándote, otra vez más, a no arriesgarte.

En estos casos la cabeza popular nos recomienda pensar en cosas positivas, o repetirnos lo bueno y maravillosos que somos.

Bueno, pues según la ciencia, eso no funciona.

En superficie de combatir contra tus pensamientos, acéptalos. No les quites espacio, dáselo. Reconoce que tus pensamientos negativos están ahí. Pero reconoce igualmente que puedes interpretar sin hacerles caso.

¿Quieres un ejemplo?

¿Qué ocurre cada vez que te levantas por la mañana para ir a trabajar? Si eres como la mayoría de mortales, probablemente no te apetezca mínimo. Seguramente tus pensamientos son “qué rollo”, “ojalá fuera millonario” o “hoy me quedaría toda la mañana en la cama”.

¿Pero qué terminas haciendo?

Pues terminas levantándote y yendo a trabajar. A pesar de que tus pensamientos te digan que no, te levantas y lo haces.

aceptar pensamientos negativos

Dicho de otro modo, tus pensamientos y tu conducta no tienen por qué estar alineados. Y con la timidez ocurre lo mismo: tus pensamientos negativos van a estar siempre ahí, pero solo tú eliges tu conducta.

3. La utensilio emocional que reducirá tus nerviosismo

“Oculta tus nerviosismo”. “Transmite confianza”. “Demuestra seguridad”.

Ya pespunte, por beneficio.

Para nacer, si superar la timidez fuera tan fácil como eso imagino que ya lo habrías hecho, ¿verdad?

Pero el real problema es que esa falsa seguridad te va a crear otro problema. Encima de la timidez, ahora debes concentrarte en ocultarla. Y eso te crea una presión adicional que no tendrías si, simplemente, reconocieras tus nerviosismo.

No es teoría. Se ha demostrado científicamente que aceptar tus emociones minimiza el impacto que tienen sobre ti. Y no solo eso: igualmente consigue que los demás empaticen con ellas, te perdonen más errores y te encuentren más atractivo (más debajo te explicaré por qué),

“Hola, me cuesta un poco hacer esto porque soy proporcionado achicopalado, pero me encantó el texto que estás leyendo y quería preguntarte si te has culto otros libros de este autor”

Y ya puedes relajarte y olvidarte de ocultar tus nerviosismo.

4. Una última táctica de emergencia

Siempre fui un niño tímido. Sin secuestro, había una época del año en que me sentía más poderoso que nunca. Una época en que me transformaba en un pequeño demonio capaz de hacer cualquier cosa.

Esa época era Carnaval.

Disfrazado de vaquero o ninja, no me costaba ningún esfuerzo tontear con la chica que me gustaba o tomarle el pelo a los profesores.

Por aquel entonces no era consciente de ello, pero estaba usando la técnica de la máscara.

tecnica de la mascara

La técnica de la máscara es una táctica que utilizan muchos actores y cantantes famosos. Incluso Beyoncé ha obligado usarla a menudo para no sufrir pánico teatral.

Consiste en crearte un alter ego, una personalidad que te permita hacer cosas que normalmente no harías. Eso te da la seguridad de que si haces el ridículo o cualquiera te evita, en existencia no te rechaza a ti: ¡está rechazando a tu personaje!

Imagínate cómo se comportaría cualquiera tremendamente sociable en tu situación, cualquiera como James Bond o Mata Hari, y actúa como ellos. Personalmente, he usado esta técnica innumerables ocasiones en las que he sentido que el miedo me paralizaba, y me ha ayudado enormemente.

Aunque lo ideal es que seas capaz de interpretar siendo tú mismo, te recomiendo esta táctica cuando necesites armarte de valencia instantáneamente. Te sorprenderá.

Cómo establecer el primer contacto

primer contacto

Otra gran diferencia entre la concurrencia que sufre timidez con los desconocidos y el resto es que los primeros creen que es error suya cuando cualquiera les rechaza, mientras que los segundos creen que es responsabilidad de quien les ha rechazado.

Y es que existen miles de posibilidades por las que cualquiera puede no reponer como esperabas. Quizás tenga prisa, un mal día, se encuentra mal, haya recibido una mala nota o sea más achicopalado que tú, por citar algunas.

Te memoria esto para que empieces a relativizar tanto tus éxitos como fracasos. Dicho lo cual, veamos qué estrategias científicas te ayudarán a conectar con las personas que acabes de conocer.

5. Consigue que tu cuerpo hable por ti

¿Alguna vez te han confesado que antiguamente de conocerte parecías una persona fría y distante?

Si te ha ocurrido tantas como a mí, la explicación más probable está en las señales que emites con tu cuerpo. Es poco que viene heredado de la época en que el ser humano escasamente se comunicaba con gruñidos y gestos, y esas señales pueden transmitir dos tipos de mensajes:

  • Signos que indican que eres amistoso e invitan a las personas a acercarse
  • Signos que indican que eres un potencial enemigo y generan rechazo

Para evitar que la concurrencia se ponga de inmediato a la defensiva aprende a comunicar señales del primer tipo:

  • Sonríe, pero de verdad. Ya sé que es el peculiar consejo, pero es que funciona. No sólo se ha demostrado que al sonreír conseguimos que la concurrencia confíe más en nosotros, sino que igualmente nos perciben como más generosos y extrovertidos.
  • Aunque existe mucha disparidad científica en cuanto a su utilidad, parece ser que consolar rápidamente las cejas es una señal social que transmite cercanía y buena voluntad.
  • Mantén un habla corporal hendido. Intenta no cruzar brazos ni piernas, ni tocarte la cara. Son señales defensivas que inconscientemente pretenden cubrir tus puntos débiles, transmitiendo inseguridad y desconfianza.

6. La fórmula para nacer conversaciones

La fórmula que más fuerza ha demostrado para iniciar conversaciones es la Triangulación. Se manejo de crear un triángulo entre tu, tu interlocutor y poco que tengáis en popular, con un comentario sobre lo que estáis haciendo, viendo o escuchando.

Te pongo un ejemplo.

Imagínate que estás en el tren de Barcelona a Madrid. Son casi tres horas sentado al banda de un desconocido. Podrías triangular un tema diciendo “Disculpa, ¿sabes a qué hora tenemos previsto venir a Madrid?”. Tan realizable como esto.

El segundo paso es suceder de la triangulación a la conversación. La guisa más natural es añadir información tuya que pueda aplicarse a tu interlocutor. Yo le he aguado como la pregunta Tú igualmente, y en el ejemplo precursor sería poco como:

¿Tú igualmente estás viajando por trabajo?

Lo venidero es no quedarte atrapado en una cháchara trivial (de que trabajas, etc.) porque se ha comprobado científicamente que puede penalizar mucho la interacción. Para ello tienes dos posibles maravillosos:

  • Usar preguntas que contengan emociones como “¿Qué es lo que más te motiva de tu trabajo?”
  • Usar preguntas que empiecen por Por qué: “¿Por qué decidiste estudiar derecho?”

7. El secreto para amparar viva una conversación

Si has seguido los pasos anteriores, lo más probable es que ya hayáis empezado una conversación. Ahora tu único objetivo solo debe ser uno:

Descubrir en qué te asemejas a tu interlocutor.

Se ha demostrado en varios estudios científicos que la similitud es una utensilio de influencia potentísima. Encontrar lo que os une fortalecerá vuestra sensación de cercanía y mecanismo, y tu interlocutor te verá con mejores luceros.

encuentra similitud

Los temas con los que puedes vincularte pueden ser tan sencillos como que estudiaseis en la misma universidad, que veranearais en el mismo pueblo de la costa, que os guste el mismo tipo de música o que tengáis algún amigo en popular.

Encuentra lo que os une, y dirige la conversación cerca de allí.

8. Muestra tus virtudes… y tus vulnerabilidades

Una de las principales consecuencias de mi timidez adolescente fue intentar mostrarme siempre muy seguro de mí mismo, lo que suponía no revelar mis verdaderas emociones prácticamente a nadie.

Eso me privó de muchas amigos, y ahora sé exactamente por qué.

No era porque yo no me abriera emocionalmente. Era porque no permitía que los demás se abrieran conmigo.

Incluso cuando estés hablando con cualquiera que acabas de conocer, es buena idea revelar poco personal sobre ti. Porque, siempre que no sea demasiado comprometido ni precipitado, conseguirás que el aberración psicológico de la reciprocidad trabaje por ti.

Dicho de otra forma, si tú te abres, los demás se abrirán. De esta forma sentirán que les conoces mejor, y se ha comprobado en estudios que con eso les gustarás más.

Cómo solidificar tus relaciones

Ser más sociable no solo implica vencer tus miedos y nacer conversaciones, igualmente supone ser capaz de convertir esas interacciones fugaces en relaciones que perduren en el tiempo.

En esta etapa del proceso no hay demasiados secretos y sí proporcionado esfuerzo. Cuanto más similares seáis mejor conectaréis, pero igualmente deberás cuidar el resto de los cuatro fundamentos de la amistad: la frecuencia, la proximidad, la duración y la intensidad.

9. Frecuencia

Sencillamente, si quieres robustecer tu relación con cualquiera deberás verlo con asiduidad.

La ciencia dice que por lo menos deberías establecer contacto una vez cada quince días, y aunque lo ideal es que lo hagas en persona, hoy en día tienes multitud de opciones para conseguirlo:

  • Emplazar por teléfono
  • Despachar un whatsapp
  • Escribir un email
  • Dejar un mensaje en Facebook

Conozco concurrencia que incluso tiene alertas en la memorándum que le recuerdan que debe contactar con sus amigos. Hazlo como desees, pero si quieres amigos deberás esforzarte en verlos a menudo.

10. Proximidad

La proximidad física igualmente es fundamental para crear relaciones más sólidas, por eso en el punto superior he remarcado la importancia de encontrarse en persona.

Cuanto más cerca estés de cualquiera, viejo posibilidad de contacto. Así se explica que hicieras tantos amigos cuando marchabas de delirio con tus compañeros de colegio. Esto quedó demostrado en un estudio en cadetes de policía, donde las amigos más fuertes se forjaron entre los estudiantes que dormían en el mismo barracón.

busca proximidad

Aunque mudarte al suburbio de las personas con las que quieres establecer relación no suele ser posible, puedes crear otro tipo de proximidad mediante videollamadas por Skype, por ejemplo.

11. Duración

La duración de estos contactos igualmente es fundamental. De mínimo te servirá citarse con cualquiera si te vas al extremo de 10 minutos, ¿verdad?

Si no puedes encontrarte con tus amigos tan a menudo como te gustaría, por lo menos cuando lo hagas haz que dure.

12. Intensidad

La intensidad es el posterior componente para crear una relación de amistad, pero no por ello menos importante.

Cuanto más intensos y emocionales sean tus encuentros más fuertes se volverán vuestros lazos. Por eso las mejores amigos igualmente se forjan en la infancia: porque allí las emociones están mucho más presentes.

Por fortuna, un estudio demostró que si estamos con cualquiera mientras vivimos poco emocionante, lo terminaremos asociando a esa persona. Para aprovecharte de este aberración propón a tus amigos actividades que os puedan generar emociones, como un delirio de aventura o una reconocimiento a un parque de atracciones.

Una última conclusión

Ser más sociable es posible y a través de los estudios científicos de este artículo ya te he demostrado cómo. Pero requiere esfuerzo.

Por eso considero que lo más importante es que te plantees por qué quieres ser más sociable.  ¿Verdaderamente necesitas más concurrencia en tu vida? ¿O porque se supone que es lo que deberías hacer?

Te darás cuenta que estás en el segundo caso cuando prefieras quedarte en casa en superficie de ver tus nuevos amigos. Lo que ocurre es que la sociedad nos ha vendido que debemos ser extrovertidos para ser felices, y sencillamente no es así.

En el primer caso, la prescripción es sencilla. Sal ahí fuera, con miedo, y empieza a conocer concurrencia. Y luego esfuérzate por amparar el contacto.

Tan realizable y tan difícil a la vez. Pero con perseverancia lo lograrás.

No hay otra forma.

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