Descubre la brújula perfecta que guiará tu alimentación

¿Contar calorías o pasar de las calorías?

¿Atender a las recomendaciones nutricionales o pasar de ellas?

La obsesión con la delgadez, las calorías y la comida está destruyendo la vida de muchos miles de personas, y reduciendo la calidad de vida de muchas más.

No es vida estar siempre con la dieta en la mente, lo que puedo y no puedo comer, sufriendo al desear comer cosas que sientes que están prohibidas.

Muchas personas están perdidas en la confusión de un mar de recomendaciones dietéticas, conteo de calorías, alimentos prohibidos y permitidos.

¿Qué hacer para aprovechar toda esa información sobre nutrición sin que se convierta en un conjunto de normas rígidas a seguir?

¿Sin que sea un grupo de prohibiciones que estés deseando saltarte?

¿Sin que se produzca el sufrimiento de querer comer alimentos a los que sientes que no puedes acceder?

La brújula… ¿perfecta?

Generalmente lo que se busca en las recomendaciones nutricionales, en las dietas, en el conteo de calorías y demás, es una guía.

Ves que engordas, que tu salud no va bien, y buscas un camino a seguir para estar mejor.

La intención es la mejor, pero lo que se ha ido viendo a lo largo de los años es que esta forma de guiarse tiene varios inconvenientes.

  • El más importante es la falta de resultado a largo plazo.
    A corto las dietas funcionan. Casi todo el mundo que se lo propone consigue adelgazar siguiendo recomendaciones dietéticas.
    A largo, lo que indica la investigación es que el 90% de las personas que adelgazan siguiendo dieta, empiezan a recuperar el peso al cabo de 1 año. Y de esos la mitad acaban con más peso del que tenían antes de la dieta.
  • Otro inconveniente es la sensación de prohibición. El funcionamiento psicológico regular del ser humano le lleva a resistirse a las prohibiciones, y a sufrir cuando siente que algo le está vetado. Esto contribuye mucho al efecto rebote de las dietas.
  • En tercer lugar, funcionar en cuanto a la alimentación en base a recomendaciones nutricionales lleva a la desconexión con el propio cuerpo y a sentir confusión. » ¿Debo comer esto o no?» » ¿Cuánto comer de esto?»

Y si esto no acaba de funcionar bien, ¿Qué hacer entonces?

Cuando yo empecé a experimentar con la atención plena aplicada a la comida, sentí que había encontrado la brújula perfecta. Tampoco esto fue así del todo, luego te cuento porqué.

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La atención plena aplicada a la alimentación

¿Cómo la atención plena te guía en cuanto a tu alimentación y te ayuda a llegar a tu peso ultimate?

Cuando llevas años desconectada de tus sensaciones internas relativas al hambre y la saciedad, la sensación de volver a estar ahí, con ellas, es brutal.

No se consigue de la noche a la mañana, no vayas a pensar. Pero siguen ahí. Tan solo hay que tener paciencia y prestar oído. Pronto tu cuerpo volverá a confiar en que le escuchas, en que lo que tiene para contarte es importante para ti y te hablará.

Con el tiempo dejas de tener dudas. Sabes con claridad cuándo sí necesitas comer y cuándo no. Tal vez todavía tengas el escollo del hambre emocional. Pero al menos esa parte está solucionada, ya no hay pie al engaño.

Sabes sin dudar cuándo y cuánto, pero… ¿el qué?

¿De verdad mi cuerpo me va a decir qué tipo de alimento necesita, qué tipo de alimento le va a venir bien, incluso a largo plazo?

Creo que aquí es donde es positivo echar mano de los conocimientos nutricionales.

 

La brújula perfecta

La atención plena aplicada a la comida ( y la atención plena en basic), es una habilidad que se perfecciona con los años.
Cuando empiezas a practicar encuentras resultados casi de inmediato.
Otros resultados tardan más en llegar.

Las personas sentimos un instinto pure hacia los alimentos muy calóricos, las grasas, los hidratos de carbono, los azucares. Este instinto nos ayudó a sobrevivir hasta no hace mucho en términos evolutivos, durante el Paleolítico.

Sin embargo el cambio en cuanto a qué alimentos están fácilmente accesibles ha sido tan drástico, que lo que nos ayudaba a sobrevivir ahora nos lleva a enfermar y a tener peor calidad de vida. Seguimos deseando lo mismo, y con igual intensidad, pero lo que durante el Paleolítico period escaso, ahora es abundante.

Es por eso que tener conocimientos nutricionales acerca de qué nos viene bien y qué no es muy útil. Porque si nos guiamos por lo que nos pide el cuerpo seguramente escogeríamos opciones que a la larga no nos vendrían demasiado bien.

¿Cómo combinar ambas sabidurías, la de la mente y la del cuerpo para conseguir la brújula perfecta?

Creo que la brújula perfecta utiliza la información del cuerpo en cuanto a cuándo y cuánto comer, e incluso qué comer. Pero teniendo en cuenta la información nutricional avalada científicamente a la hora de decidir qué tipo de alimentos tomar.

La habilidad de llegar a sentir en el cuerpo qué alimentos necesitamos, incluso a largo plazo, para que el cuerpo funcione bien, se puede llegar a adquirir.

Pero es una habilidad que puede requerir de mucho tiempo, por eso es beneficioso complementar la sabiduría del cuerpo con la de la mente para realizar buenas elecciones alimentarias.

 

Qué cambios se producen cuando aplicas la atención plena a tu alimentación

Los cambios y los beneficios son muchos. Te enumeraré solo algunos, relacionados con lo que he comentado en el artículo de hoy:

  • Sentimiento de elección. Dejas de sentir restricción, prohibición, dejas de pensar «No puedo comer esto». Te responsabilizas de tu salud y de tu cuerpo, y sientes que haces elecciones, las mejores para ti.
  • Claridad. Sientes que sabes en todo momento si necesitas o no comer, cuánto y qué necesitas. Y si hay duda sabes que es cuestión de seguir escuchando o de esperar un poco.
  • Llegas a tu peso de forma pure. Sabes cuál es el punto en que parar de comer para cuidar tu salud y tu peso.

Ojalá este artículo de hoy te sea de utilidad.

Si deseas mejorar tu relación con la comida, no dudes en solicitar una entrevista gratuita sin compromiso. Podrás conocerme y comprobar si soy la persona adecuada para acompañarte en tu proceso de cambio.

— beaalvarez to beaalvarez.com

La meditación es para gente que no tiene tiempo que perder

La meditación es para gente que no tiene tiempo que perder

En una ocasión leí esto en un libro sobre meditación.

Esta afirmación me llamó muchísimo la atención, aunque en aquél momento no entendí su significado.

Es una frase que ha estado ahí durante meses, mientras yo seguía practicando y avanzando con la meditación mindfulness.

Y llegó un día en que lo entendí. Pude experimentar a qué se refería.

Hoy te cuento porqué la meditación es para ti, si no tienes tiempo que perder

 

 

¿Qué es meditar?

A pesar de la gran popularización que se está produciendo en occidente de la práctica meditativa, sobre todo de la meditación mindfulness, existen todavía algunas concepts erróneas acerca de lo que es o no es meditar.

Lo que no es mindfulness
  • No es dejar la mente en blanco.
    Creo que este es ( o period ) el error más difundido. Lo que sí es cierto es que si meditas de forma common, con el paso del tiempo se van abriendo claros en el flujo pure de pensamiento. Tu cerebro es una máquina de pensar. No puedes hacer que no piense. La mente en blanco es algo que ocurre, que llega. Si lo buscas será más difícil de conseguir.
  • No es relajarse.
    Meditar es habitar el presente, y en tu presente puede haber de todo, todo tipo de emociones, y a todas se les da la bienvenida.
    A veces con la meditación te relajas,a veces percibes la tristeza, a veces es como estar con un loco en una cabina de teléfono. Depende del día y de los momentos, puede surgir de todo.
  • No es evadirse.
    A veces puede verse la meditación como un momento en el que escapas de los problemas, del mundo, de la realidad.
    En realidad es todo lo contrario. La meditación te mete de pleno en tu vida.
    Nuevamente, tener momentos de evasión puede ser positivo, pero no es ese el objetivo de esta práctica.
  • No se hace para sentirse mejor de manera inmediata.
    La realidad es que a medida que practicas con el paso del tiempo te vas sintiendo mejor. No voy a ser yo la que discuta toda la investigación científica que tiene detrás la práctica meditativa que avala sus múltiples beneficios.
    Pero no sirve para sentirse mejor de manera inmediata. Puede servir, pero si vas buscando eso cuando meditas, en realidad no estarás meditando.
Lo que sí es mindfulness

Mindfulness consiste en prestar atención al momento presente con aceptación y benevolencia. 

Dentro del momento presente , podemos prestar atención tanto a lo que sucede en el exterior (sonidos, lo que vemos, sensaciones de tacto, gusto y olfato), como a lo que sucede en el inside (sensaciones corporales, emociones, pensamientos).

Existen meditaciones que ponen el foco en la concentración. Por ejemplo, pones la atención en la respiración, y cuando te dispersas, lo único que tienes que hacer es llevar una y otra vez la atención a la respiración nuevamente.

Muchas veces estas meditaciones son la antesala de la meditación de apertura a lo que aparezca en la conciencia. Simplemente te abres a la experiencia, y prestas atención a aquello que aparece con más fuerza en tu conciencia.

 

Estar presente y dejar de perder el tiempo

Sea cuál sea la práctica meditativa que realicemos, uno de los efectos que se va produciendo con el tiempo es que empiezas a estar más presente.

Escuchas de verdad, ves de verdad, interactúas de verdad, contigo misma y con los otros.

Vuelves a ser niña en este aspecto: el pasado y el futuro dejan de existir. Lo que hay es el ahora. ¿Recuerdas esa sensación?

Y cuando te sitúas en este punto, empiezas a experimentar que ya no hay un futuro en el que poner esas actividades que te interesan. Eso que tanto te importa, eso que realmente quieres y estás deseando hacer.

Empiezas también a ser muy consciente de todas esas cosas que estás haciendo que en realidad no te importan demasiado, por no decir nada, de todo eso que es una pérdida de tiempo.

Cuando ya solo tienes el ahora, empiezas a sentir el impulso, el maravilloso impulso de HACER ahora.

Ya no tienes que razonar contigo misma, ni que echarle voluntad, ni disciplina.

Me gusta ese resultado.

Pero para obtener este resultado, es necesario practicar. Para conseguir los beneficios de la meditación, no basta con leer, o con razonar sobre ello.

Son beneficios que se experimentan a un nivel casi físico, incluso aunque se trate de cosas que has comprendido, o cambios en la forma de interpretar la experiencia.

Si quieres de verdad dejar de perder el tiempo (sin tener que discutir contigo misma para ello), una vía para lograrlo puede ser la práctica de la meditación.

Ojalá este artículo te sirva de ayuda,

Un abrazo,

— beaalvarez to beaalvarez.com

Descubre cómo la autocrítica te ayuda a adelgazar

La cuestión no es si tienes autocrítica, si no de qué tipo.

Todas las personas poseemos este valioso mecanismo, que nos ayuda a desenvolvernos mejor en la vida, a alcanzar nuestras metas, a seguir nuestros intereses y a proteger nuestro bienestar.

Se ha comprobado que una autocrítica adecuada contribuye a conseguir bajar de peso.

Descubre los secretos de este potente recurso que tienes en tu inside.

Únicamente necesitas aprender a utilizarlo a tu favor.

 

 

¿Qué tipo de autocrítica posees?

Todas las personas tenemos un diálogo inside constante. Si te parece que no es tu caso, solo tienes que ponerte a meditar y podrás comprobarlo. La mente no para.

Ese diálogo trata de muchísimos temas diferentes: planificación, recuerdos, ensoñación, observaciones… y autocrítica.

Esa autocrítica que ineludiblemente posees (por suerte), aparece cuando cometes un error, ante una falta de habilidad en un momento dado, cuando sale a relucir alguno de tus defectos o en las situaciones difíciles de la vida.

Y está ahí con un único fin: ayudarte.

Paradójicamente, dependiendo que cómo sea la forma en que se exprese, al mismo tiempo puede llegar a ser muy dañina.

Cuando se expresa de forma dañina, hablamos de autocrítica destructiva.

¿Cómo saber si tu autocrítica es destructiva?

Se manifiesta en tres niveles:

  • En la forma en que te habla:
    Este tipo de autocrítica te habla con dureza, sin consideración, disminuyendo tu autoestima, minando tu confianza.
    Te cube cosas como:
    » Ya lo has vuelto a hacer mal», » Lo has estropeado todo»,  » Nunca lo conseguirás» » ¿Cómo has podido comerte todo eso? Eres una vaca» » Cada día estás más gorda»
    Doloroso , ¿verdad? Al leerlo aquí puedes ver lo desproporcionado de esta crítica. También puedes ver lo insupportable de esta forma de hablar si pensaras que un amigo se lo dijese a otro.
    Y sin embargo , las personas con este tipo de crítica se hablan así un día detrás de otro. No luchan contra ello en parte porque llevan hablándose así desde siempre, con lo que lo ven como algo pure; y en parte porque el dialogo interno es muy inconsciente; es frecuente desconocer en gran parte este autodiálogo.

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  • En el tipo de sentimientos que te genera:
    Si no eres muy consciente todavía de tu diálogo inside, puedes descubrir a tu crítica destructiva estando atenta cuando aparecen emociones de culpa excesiva, abatimiento, sentimientos depresivos, tristeza constante, desmotivación, pesimismo, vergüenza excesiva… En esos momentos, mira a ver qué pensamientos había en tu cabeza, y podrás descubrir qué te estaba diciendo tu autocrítica.
  • En tus comportamientos:
    La autocrítica destructiva te resta confianza en ti misma, hace que te retraigas, que evites arriesgarte (incluso cuando es razonable que así lo hagas). También obstaculiza que establezcas relaciones abiertas y de confianza con los demás, te lleva a aislarte.
¿Es tu autocrítica constructiva?

Por contra si tu autocrítica es constructiva, tus pensamientos, emociones y conductas serán bien distintas.

  • Cómo te habla:
    Lo que la diferencia de la anterior, es su forma de expresarse.
    Te trata con respeto, te advierte de lo que puedes estar haciendo mal, te hace pensar en las consecuencias de lo que haces y de lo que no quieres o tienes ganas de hacer, es comprensiva, es realista, te ayuda a aprender de los errores pasados, te recuerda lo que es importante para ti…
    Te cube cosas como:
    » Ya sé que te apetece mucho comer eso, pero date cuenta de que si lo haces después te vas a sentir muy mal. ¿Qué puedes hacer para ayudarte a que se pasen las ganas?»
    » Es cierto que no hay nada sano cocinado, pero eso no significa que tengas que comer una pizza. Es una excusa. ¿Qué te puedes hacer que sea rápido, aunque no sea la comida supreme? »
    » Vaya, me he comido una palmera, no he podido evitarlo. Bueno, esto le ocurre a cualquiera. Lo importante ahora es hacer bien las siguientes comidas y ya está. Lo he estado haciendo muy bien estos días y puedo seguir haciéndolo bien. Creo que lo que me ocurría es que estaba algo aburrida, voy a llamar a alguien para quedar. «
  • Tipo de sentimientos que te genera:
    Cuando aparece puede generar sentimientos de irritación, decepción, vergüenza… son sentimientos sanos cuando son puntuales, circunscritos a circunstancias particulares. Es sano sentirse mal ante un error, o que no nos guste comprobar que tenemos un determinado defecto. Pero no son sentimientos que comprometan a todo tu ser, que te hagan sentir inferior o poco valiosa. No sientes abatimiento si no motivación a continuar luchando por tus objetivos y una visión ajustada a la realidad de qué puedes lograr y cómo.
  • Comportamientos a los que te lleva.
    Te lleva a luchar por objetivos que realmente te importan, a asumir riesgos razonables, a no pensar en exceso en lo que los demás puedan pensar si te va bien o mal.
    Te lleva a cuidarte y protegerte. A tratarte con cariño cuando te va bien, y cuando te va mal. A poner especial cuidado en ti cuando estás sufriendo.
    A buscar la compañía, el amor y el apoyo de los demás como algo maravilloso que ofrece la vida, no desde una necesidad desesperada. A tener la capacidad de disfrutar de la compañía y de abrirte al otro.

 

¿Cómo te ayuda la autocrítica a llegar a tu peso saludable y a mantenerte en él?

Cuando estás intentando mejorar tus hábitos de alimentación, no es razonable creer que lo vas a hacer siempre bien.

Lo regular es que algunos días acabes comiendo lo que no debes.

Y cuando esto ocurra la autocrítica va a aparecer.

Y dependiendo de cómo sea esa autocrítica, el resultado será muy diferente.

Imagina que llevas unos cuantos días comiendo fenomenal; ya puedes notar los resultados, has bajado algo de peso, y sientes más energía y fuerza. Pero llega un día en que has estado con mucho estrés y sin poder evitarlo te acabas comiendo dos bollos de chocolate y crema.

Autocrítica destructiva: Reacción y resultado

Lo que te cube la autocrítica destructiva podría ser algo así:

» Ya la has liado; period de esperar, siempre lo haces; no tienes remedio, nunca lo vas a conseguir; no tienes fuerza de voluntad ¿es que no aprendes?; te vas a convertir en una vaca, a ver si así aprendes…»

¿Te parece exagerado? Te aseguro que no lo es. Este tipo de pensamiento es el que genera sentimientos de desesperanza, vergüenza de ti misma, abatimiento, desmotivación, culpa intensa, baja autoestima…

Y pensamientos tipo: «Ahora ya lo hice mal, whole ya, lo estropeo del todo»

Y lleva a seguir comiendo.

Autocrítica constructiva: Reacción y resultado

¿Qué te lleva a conseguir tus objetivos en cuanto a la alimentación o el peso? Lo que marca la diferencia no es hacerlo todo perfecto.
Lo que marca la diferencia es tu reacción cuando no lo haces perfecto (y mejor de antemano dar por hecho que vas a cometer errores muchas veces). La mejor reacción es retomar cuanto antes los buenos hábitos.

Lo que te cube la autocrítica constructiva podría ser algo así:

» Vaya, parece que no has podido evitar comerte eso. Bueno, eso le ocurre a cualquiera, es regular reaccionar así de vez en cuando. Llevas muchos días alimentándote muy bien y haber comido eso no significa nada. Puedes seguir comiendo bien a partir de este mismo momento. Vamos a pensar en qué puedes hacer para aliviar el estrés de una forma saludable, y no acabar comiendo cuando te sientes así»

Este tipo de pensamientos te lleva a poner lo que has hecho en contexto, a no darle excesiva importancia, a retomar los hábitos saludables, a cuidarte.

Así que si quieres avanzar en tu mejora de hábitos, y llegar a conseguir un peso adecuado y saludable ( y mantenerlo en el tiempo), vigila tu crítica inside, y llévala a tu terreno.

Si deseas que te acompañe en tu camino de mejora de hábitos de alimentación y de peso, solicita una consulta gratuita sin compromiso.

Ojalá el artículo de hoy te sea de utilidad,

Un abrazo,

 

— beaalvarez to beaalvarez.com

Cómo atender a tus verdaderas necesidades para poder adelgazar sanamente

¿Buscas una manera de adelgazar sanamente, y, lo que es más importante, para siempre?

Esto puede parecer casi imposible.

Es más difícil mantener el peso una vez se ha llegado al peso preferrred, que adelgazar para llegar a ese peso preferrred.

La tendencia es a volver a recuperar el peso perdido, e incluso a acabar con más kilos que al principio.

Por eso yo hago mucho hincapié en ello.

En encontrar los mecanismos interiores que te lleven al mayor exponente de salud relacionado con el peso: mantener el peso estable en el tiempo.

 

Veamos cuál es uno de estos mecanismos.

 

Las necesidades

Cuando deseas comida, es porque hay una necesidad detrás.

La primera que hay que chekear es la más obvia:

«¿necesita mi cuerpo comida?»

Para muchas personas esto es sencillo de saber.

Para otras no tanto.

Si de pequeña te obligaban a comer aunque no tuvieras hambre, a terminar todo lo del plato quisieras o no… es posible que perdieses el contacto con las sensaciones físicas que te indican si tu cuerpo necesita comer.

Si de mayor hiciste dieta con frecuencia, guiándote para comer por indicaciones externas, y no por tus sensaciones internas de hambre y saciedad, también esto te pudo llevar a desconectar de esas sensaciones.

Si estás desconectada de tus señales internas de hambre y saciedad, el ponerte a la escucha puede ayudarte a reconectar. Las señales siguen ahí, simplemente pon el oído y pon paciencia. Lleva algún tiempo.

 

Si te das cuenta de que tu cuerpo no necesita comida, entonces es necesario ponerse a la escucha de qué nos está diciendo ese deseo de comida.

 

Porque, no olvides:

«Detrás de cada deseo, hay una necesidad»

 

Y si la necesidad no es que tu cuerpo necesita nutrientes, entonces ¿cuál es?

Aquí entramos en un terreno muy amplio, pero podemos hacer una diferenciación básica:

  • Comer para conseguir sensaciones positivas
  • Comer para aliviar sensaciones negativas

 

Ejercicio

En la siguiente ocasión que te entre hambre hazte el regalo de Parar.

Esto puede ser difícil, pero serán un par de minutos, y no te estás pidiendo no comer, tan solo darte un espacio antes de hacerlo, y luego decidir si lo haces o no.

  1. Comprueba:

– ¿Es hambre física? Si lo es, entonces come aquello que tu cuerpo necesita en la cantidad que necesita.

  1. Si no lo es, entonces pregúntate:

– ¿Qué necesito?

Puede ser que necesites sensaciones o emociones positivas: placer, emoción, diversión, estímulo, cariño, seguridad…

Puede que necesites aliviar sensaciones o emociones negativas: soledad, aburrimiento, estrés, ansiedad, ira, baja autoestima, cansancio, sueño…

  1. Una vez que te des cuenta de qué es lo que estás necesitando realmente, date permiso para sentir y acoger esa necesidad.

Yo hace unos días me sentía realmente mal. Me paré, y me di cuenta de que necesitaba descanso. Pero peor que necesitarlo period no hacer hueco a esa necesidad, ni darme permiso para sentirla.

Eso no significa que inmediatamente me vaya a poner a dormir una siesta o a tomarme unas horas. A veces no se puede de manera inmediata atender a lo que se necesita.

Pero cuando acoges tus necesidades, el primer efecto es la sensación de paz inside. No vale la pena que me extienda en tratar de explicarte esto. De verdad que esa sensación de paz hay que experimentarla.

 

  1. Atiende a tu necesidad de manera versatile en la manera en que puedas.

No conviene atender ni llevar a cabo todos los deseos. Pero conviene atender a todas las necesidades. La necesidad se puede atender de maneras variadas. Hay necesidades que incluso se ven satisfechas simplemente con prestarles atención.

«Necesito descansar»

«Necesito dejar de sentirme mal»

«Necesito diversión, me aburro»

«Necesito que me demuestren cariño»

«Necesito reconocimiento»

Exprésalo de la manera que mejor te venga, con frases breves o de forma más extensa. Lo importante es que realmente hagas hueco a esa necesidad, que te sientas con derecho a necesitar.

Hay personas que se sienten egoístas si piensan en sus necesidades. No ya si las expresan o hacen algo para cubrirlas, si no simplemente por volver la mirada hacia ellas.

Sin embargo, es un acto de generosidad hacerlo. Cuando se atiende a lo propio es cuando se está realmente dispuesto sin reservas para los demás.

No se trata de » o lo tuyo o lo mío». Se trata de lo de ambos.

 

¿Y la comida?

¿Qué ocurre con el deseo de comer cuando se hace este ejercicio?

Pues ocurre que a corto plazo, cuando se atiende a la necesidad, se le presta atención, se acoge… la lucha inside cesa. Y esto en ocasiones hace que la sensación de hambre se alivie o desaparezca.

Y a largo plazo puede contribuir a que realices determinados cambios que te lleven a una vida más en tu línea, más auténtica, y esto contribuya a que necesites menos o nada de la comida para modular tu estado emocional.

 

La necesidad de conexión contigo

Al ultimate, creo que lo más importante, lo que más ayuda y de lo que se trata con este tipo de ejercicios centrados en las necesidades, es de vivir en permanente conexión con una misma.

Esa es la necesidad primera, la que te lleva a tener una vida auténtica y plena, en la que no necesitas de la comida para desahogar nada, ni para tapar nada.

 

Una vida en la que no se cumplen todos los deseos, ni falta que hace.

 

Espero que este artículo te haya sido de utilidad. Un abrazo.

 

 

 

 

 

 

 

 

— beaalvarez to beaalvarez.com

Descubre las dos vías para alcanzar la felicidad y necesitar menos de la comida

¿Qué es la felicidad?

¿Cómo influye en nuestra forma de comer, en nuestras rutinas de auto-cuidado?

¿Cómo alcanzarla?

¡Qué difícil es hablar acerca de este tema!

Y es que cuesta mucho definir qué es la felicidad, es casi imposible ponerse de acuerdo acerca de qué es y cómo alcanzarla (ya hablen de ello los grandes filósofos, o los pequeños ante un café).

Y al remaining parece como si todo se quedase en algo abstracto e inalcanzable, y la felicidad se te escurriese por entre los dedos cada vez que haces intentos por alcanzarla.

Sin embargo, se puede llevar este tema a la concreción y al día a día.  Existen dos vías que te llevarán de manera directa a asentarte en la felicidad.

Y haciendo mención al tema que solemos tratar por aquí: cuando recorras estas dos vías, podrás comprobar cómo esto incide de manera favorable en tu relación con la comida. Es casi inevitable.

 

1. ¿Qué es la felicidad?

«La felicidad es el único objetivo que siempre escogemos por sí mismo y nunca para conseguir otro fin»

Aristóteles

No es de extrañar que  incontables pensadores hayan debatido acerca de lo que es la felicidad y cómo llegar a ella.

Y es que, si te observas, y observas a las personas que te rodean, comprobarás que todas las conductas que realizamos en el día a día van encaminadas a lo mismo. Podemos llamarlo de muchas formas, pero todos los seres humanos tienen un anhelo profundo de felicidad.

En la actualidad, desde la psicología se habla de dos vías desde las que alcanzar el bienestar y la felicidad:

  • la primera hace hincapié en el placer, el disfrute y las emociones positivas
  • la segunda se centra en llevar una vida llena de sentido y de propósito

Diferentes filósofos y líderes espirituales a lo largo de la historia han confiado en una u otra perspectiva como la única forma válida de ser feliz.

Pero no tenemos porqué escoger.

Si actuamos con inteligencia, el placer y el disfrute pueden aportarnos un tipo de energía que contribuya significativamente a nuestro bienestar.

Si además tienes claros tus valores y metas y actúas de acuerdo a ellos, dotarás a tu vida de sentido, proporcionándote esto una felicidad profunda, que subyacerá a todos los momentos, sean estos placenteros o desagradables.

2. Las dos vías para alcanzar la felicidad

La del placer

Todas las personas necesitamos tener dosis de placer, diversión y estímulo. Está comprobado que las personas que no realizan suficientes actividades que les gustan, suelen tener un bajo estado anímico. Y al revés, a las personas con bajo estado de ánimo, se les suele recomendar en primer lugar que incrementen la cantidad de tiempo que dedican a ese tipo de actividades. Simplemente funciona.

Vivimos en un tipo de cultura que aparentemente respalda esta necesidad, pero a veces una se puede sentir culpable si dedica tiempo a descansar, o a hacer lo que le gusta. Hay tantas obligaciones…

Un obstáculo importante para cubrir esta necesidad suele ser la baja autoestima. Si eres consciente de que tu día a día es aburrido, cargado de obligaciones, y aún así no eres capaz de concederte momentos para lo que te gusta, el motivo bien puede ser ese.

A veces no hay porqué añadir nada a la vida para hacerla más placentera. Tenemos lo que necesitamos ahí, al alcance de la mano, y no nos damos cuenta.

Quizá tenemos algunos amigos, pero no dedicamos tiempo a una buena charla. O hijos, y no disfrutamos de su risa. O vivimos en el campo, pero creemos que no hay tiempo para un paseo de esos que se saborean. Quizá tenemos una cámara de fotos en un cajón, y una ciudad que fotografiar, o una bici, o unos pinceles olvidados.

Una forma sencilla de exprimir esta vía a tope, es practicar mindfulness. Cuando practicas a diario este tipo de meditación, al cabo de poco tiempo empiezas a percibir más momentos agradables, a disfrutar de todo lo cotidiano y sencillo como si fuera extraordinario. El tacto del aire, la forma y los colores de los árboles, los sonidos del campo o de la ciudad. Lo corriente se vuelve vívido. La investigación demuestra que la práctica de mindfulness incrementa las sensaciones y emociones positivas, contribuyendo a la felicidad.

Mindfulness contrarresta el pure sesgo negativo que tenemos todas las personas, y nos lleva a focalizar la atención en lo negativo de nuestra vida.

Si empiezas a disfrutar de tu cotidianeidad aumentarás la resiliencia frente a los altibajos normales de la vida.

Ejercicio

Haz dos listas

Una con las actividades placenteras que te gustaría incorporar a tu vida

Otra con todo lo que tienes en tu vida, a mano, y que crees que podrías disfrutar, o disfrutar mucho más pero no lo estás haciendo

La del sentido

Es muy positivo que haya buenas dosis de placer en nuestra vida. Sin embargo hay algo que no conviene, y es perseguir el placer a toda costa. Lo primero nos da felicidad, lo segundo es fácil que nos lleve al sufrimiento.

En toda vida hay momentos estresantes o dolorosos, y precisamente el llevar una vida basada en el sentido y el propósito implica que tendremos que pasar por muchos de esos momentos.

Es importante diferenciar entre estar bien  y sentirse bien. 

Hacer cosas que para ti tienen sentido y que están alineadas con tu propósito, puede llevarte a estar bien, aún sintiéndote mal en momentos determinados.

Por ejemplo, yo valoro mucho la entrega y el apoyo a mi familia. Esto en ocasiones me supone sentirme mal, estresada, cansada o teniendo que aplazar necesidades legítimas. Pero a todo eso subyace un estar bien constante, porque actuar acorde a los propios valores simplemente contribuye a la felicidad.

Cultivar este elemento de felicidad no siempre es placentero, cómodo o agradable. Perseverar en los principios de uno puede ser doloroso y difícil. Pero los estudios demuestran que las personas que lo hacen sienten una mayor satisfacción important, mejor estado de ánimo y mayor autoestima.

Ejercicio

Haz un listado con tus principales valores personales.

Eso que es más importante en tu vida, que te orienta a la hora de tomar decisiones y te guía en la vida.

Eso por lo que estás dispuesta, cuando sea necesario, a dejar de lado la comodidad y el placer.

3. Ser más feliz para necesitar menos de la comida

Cuando una persona come en exceso, y quiere dejar de hacerlo, un paso importante es hacerse consciente de cuáles son las causas que le llevan a ello.

Las causas pueden ser muy variadas, dependiendo de las personas, y una misma persona suele tener muchas causas diferentes que le llevan a ese comportamiento.

Una de las causas más importantes es la búsqueda de placer.

Cuando una persona detecta que la búsqueda de placer le lleva con frecuencia a comer en exceso, hay una pregunta que le conviene hacerse:

«¿Hay suficiente cantidad de placer en mi vida, fuera de la comida?»

Hay que ser honesta en la respuesta, y darse cuenta de si se está buscando este tipo de felicidad en la comida.

En otros casos , puede que haya suficiente placer en la vida pero se siente como un vacío, como una falta de sentido en lo que se hace.

Este es un sentimiento desagradable y doloroso; tanto que en personas que comen emocionalmente puede llevarles a episodios de comer en exceso para sentirse «llenas», o para reducir la consciencia de tales sentimientos.

Es también en este caso necesario hacer un ejercicio de honestidad. Y es que no es fácil admitir determinadas cosas. A veces da miedo, porque tememos no poder cambiar, o no poder darnos lo que necesitamos.

Déjate guiar por la intuición, y afronta aquello para lo que sepas que estás preparada. Cuando estés lista para avanzar, avanzarás.

Ojalá este artículo te sea de utilidad,

Te envío un gran abrazo.

— beaalvarez to beaalvarez.com

Cómo liberarte de las normas internas que te perjudican: Debes comer todo lo del plato

Que levante la mano quien creciera con la norma: «Tienes que terminar toda la comida del plato»

Somos unas cuantas y unos cuantos los que tuvimos que escucharla y acatarla.

En mi caso, la tenía grabada a fuego.

Hace tiempo me hice consciente de que no me ayudaba en absoluto a cuidarme y a sentir bienestar. Seguir comiendo cuando ya mi estómago está lo suficientemente lleno y mi cuerpo nutrido, va en contra de mi deseo de cuidar mi salud y mantener un peso adecuado para mi. Pero el darme cuenta de todo esto no fue suficiente para que esa norma dejara de arrastrarme.

 

 

Me seguía sintiendo mal si dejaba comida en el plato. Y por más que intentase ajustar las cantidades que me ponía, había muchas ocasiones en que mi cuerpo y mi estómago me decían que ya period suficiente cuando aún quedaba comida.

Así que me puse manos a la obra para debilitarla, y a día de hoy ya estoy libre de ella. ¡Y qué bien me sienta el ir dando pasos hacia poder dar a mi cuerpo y a mi estómago lo que realmente necesitan!

¿Por qué se mantiene una norma que nos hace daño?

Piensa en cualquier norma que tengas y que no te resulte beneficiosa. Puede ser esta de terminar todo lo del plato u otra, como:

  • tener que ser amable con las personas mayores
  • ayudar a alguien cuando está en apuros
  • no ser egoísta.

El caso es que todas ellas pueden sonar muy bien. Pero cuando son inflexibles, rígidas, sin excepción ( y esa es una de las características de las normas ), deja de sonar así de bien.

Y es que la norma te obliga a:

  •  comer todo lo del plato incluso cuando ya estás llena
  • a ser amable con personas que tal vez no te están respetando
  • a ayudar incluso cuando no eres responsable de algo ni te viene bien hacerlo
  • a no poder cubrir tus necesidades y deseos a poco que entren en conflicto con los de los demás.

Estando claro que determinadas normas no nos hacen bien, ¿qué hace que se mantengan y sigan dirigiendo nuestra conducta?

Pues algo tan easy como el no haberlas cuestionado.

La mayoría de las normas nos las transmiten en la infancia y la adolescencia. Y durante la propia adolescencia y primera juventud, hay que hacer un trabajo muy importante y que a las mamás y los papás muchas veces les trae de cabeza: el cuestionamiento de esas normas.

Cuestionarlas no significa rechazar seguirlas solo porque me las están intentando imponer. Cuando hacemos esto, la norma nos está dirigiendo tanto como si la seguimos a ciegas.

Cuestionar una norma es:

  • analizarla
  •  comprobar si esa norma va conmigo, con mis valores y metas
  •  darme cuenta de si estoy de acuerdo con ella o no
  •  ver si el camino por el que me lleva es el que prefiero o me conviene.

Y entonces, decidir si me quedo con la norma o la deshecho.

Esto puede no ser fácil de hacer, y es que las normas nos dan seguridad, nos conectan con las personas que nos cuidaron, lo más cómodo es seguirlas…

Pero cuando una norma está siendo realmente dañina, vale la pena pasar por este proceso de cuestionamiento.

¿Cómo debilitar una norma que nos está haciendo daño?

Voy a darte algunas concepts sobre cómo eliminar normas que te perjudican pero, en primer lugar, no luches con tu inconsciente: las normas dan seguridad, y la sola concept de perderlas produce miedo. El cambio siempre produce resistencia, por eso vamos a hablar de debilitar o flexibilizar las normas, nunca de eliminarlas (aunque en realidad, cuando flexibilizas una norma, cuando realmente consigues hacerlo, la norma ha desaparecido).

Más abajo te mostraré en concreto cómo logré flexibilizar ( quitar ) mi norma de tener que comer todo lo del plato, pero antes de daré algunas concepts que se suelen utilizar en basic para los «Debo», «Debería», «Tengo que», ….

Sugerencias para el cuestionamiento de las normas:

  • Resulta útil darse cuenta de que en el terreno de lo private, hay opiniones muy variadas sobre lo que es correcto y lo que es incorrecto. Lo que está mal para mi, puede estar bien para otras personas. El percibir esto ayuda a darse cuenta de que esa norma que tenemos puede estar equivocada.
  • Ayuda a debilitar las normas el darse cuenta de la diferencia que hay entre sentir algo como una obligación, y sentirlo como algo que prefiero, elijo, me conviene, decido hacerlo.
  • Muchas veces seguimos normas sin sentido como intentando agradar a una imaginaria figura de autoridad. Pregúntate, ¿a quién intento agradar cuando sigo esta norma?
  • Nos podemos preguntar: ¿Quiero hacerlo? ¿Lo deseo de verdad? ¿Lo hago movida por el sentimiento de obligación, o porque de verdad he decidido hacerlo?
  • Reflexiona sobre el engaño emocional que producen las normas. Si consigues cumplirlas sientes gratificación y relajación (momentáneas). Si no, sientes culpa, frustración , abatimiento. Esto te mantiene enganchada a las normas, no el verdadero beneficio que te traen.
  • ¿De dónde proviene esta norma? ¿Qué sentido tiene? ¿Para quién es o fue beneficiosa? Si las normas existen, es porque son útiles. En el día a día tomamos cientos de decisiones, y pararnos a tomar conscientemente cada una de ellas sería inviable. Por eso son tan útiles los automatismos. Las normas son un automatismo que nos indica que hagamos algo porque nos conviene. Pero a veces los automatismos fallan, y entonces es cuando hay que salir del piloto automático, que es justo lo que estamos haciendo ahora.

 

cómo debilité mi norma de tener que  comer todo lo del plato

Lo expreso en primera persona, «Cómo debilité…», y no «Cómo debilitar…», con toda la intención.

Y es que en esto de modificar los pensamientos hay algo elementary: tienes que encontrar tu propia manera. Existen desde luego unas directrices básicas, y un procedimiento, pero tan importante como saber aplicar todo eso es que la persona se escuche y vaya comprobando si la nueva forma de pensar le llega, le convence, le es útil.

Así que te voy a contar cómo lo hice yo, y tal vez alguno de los pensamientos alternativos a los que yo llegué te sean útiles tal cuál, o tal vez simplemente te sirvan de inspiración para explorar tu propia forma de cambiar.

Vamos a ello:

  • En primer lugar estuve abierta a escuchar a personas que no tienen esta norma. Pregunté un poco por aquí y por allá, y me encontré con algunas personas que cuando están llenas, o no quieren comer más, simplemente no comen más, quede lo que quede en el plato. Escuchar esto me hizo bien, y experimenté eso de que las normas personales no son verdades universales.
  • Después contesté a la pregunta de: ¿De dónde viene esta norma? ¿Qué sentido tiene? ¿Para quién es o fue beneficiosa?En mi caso, está claro que esta norma fue muy útil para generaciones anteriores a la mía. Mis padres no llegaron a pasar hambre, pero sí mucha escasez, y los que fueron un poco más mayores que ellos sí pasaron auténtica hambre. En esas circunstancias esta norma es muy útil. Nunca sabes si la siguiente comida va a ser suficiente, o cuándo volverá a haber algo de comer. Vale la pena acumular en el cuerpo lo que se pueda. En etapas de escasez incluso aunque no sea grave, es importante no tirar comida. Y cuando se deja comida en el plato, no hay porqué tirarla, pero es muy posible que acabe en la basura. Así pues, esta norma ayudaba a prevenir el riesgo del infrapeso, y period favorable a la economía.
  • Esto que yo percibo como una obligación, ¿es algo que me conviene, que elijo o prefiero?Es claro que en mis circunstancias actuales, esta norma no me conviene. Dada la abundancia precise de comida, y el acceso fácil a alimentos muy calóricos, me conviene comer hasta que mi cuerpo esté saciado, y (en basic) nada más. Lo que antes period bueno para prevenir problemas de salud (comer de más, ignorando si estabas lleno o no), si ahora lo sigo, me puede traer problemas de sobrepeso y salud. La comida que me sobre, no tengo porqué tirarla, pero aunque lo haga, el perjuicio económico de ello no es nada comparado con el perjuicio económico (por no hablar a otros niveles) de tener sobrepeso o mala salud. Así que no es algo que yo prefiera, o elija, o me convenga.

Al ir haciendo este trabajo, pude percibir que el mayor conflicto provenía de la posibilidad de acabar tirando comida. El reflexionar sobre ello, y darme cuenta de que el perjuicio económico de tener mala salud o sobrepeso es superior, fue lo que más ayudó a derruir la norma.

Y entonces, decido si me quedo con la norma o la deshecho.

Claramente, deshecho la norma.

En los siguientes días, fui probando a seguir mis sensaciones de saciedad, aunque quedara comida en el plato. En ese momento, si aparecía malestar, me iba recordando todo lo dicho anteriormente, hasta que dejaba de sentirme mal con ello.

Y ahora lo tengo ya bastante automatizado.

Y por último:

No hagas caso a nada de lo que te contado en este artículo,

y a esto que te estoy diciendo ahora, tampoco.

(Esta es otra forma de decir que hagas lo que te de la gana vaya)

 

Y ahora es tu turno, que me pongo a hablar y me quedo sola (espero que no literalmente ;D ).

¿Cuál es esa norma que te está perjudicando y aún así no eres capaz de quitarte de encima?

¿Qué te lleva a hacer?

¿De dónde proviene? ¿Qué sentido tiene?

— beaalvarez to beaalvarez.com

Conecta con tu Niña Interior: descubre qué necesita en realidad cuando te pide comida

¿Te ocurre a veces que comes de más y no sabes porqué lo haces?

Esto es muy regular y muy frecuente. Tenemos muy presentes nuestros motivos para comer sano, y en cantidades ajustadas. Pero (y esto es muy pure) tenemos poco acceso a nuestros motivos para comer en exceso, y alimentos que nos perjudican.

Conviene entrar en ello, porque cuando conocemos esos motivos, podemos dar los pasos necesarios para cambiar esa conducta, de una manera realmente eficaz.

Existen diferentes formas de hacer esto, y una de ellas es entrar en contacto y conocer a la Niña Inside.

¿Qué es eso de la niña inside?

Es posible que nunca hayas oído hablar de esto, o que lo hayas oído, pero no sepas exactamente qué es.

Así estaba yo hace algún tiempo, y aunque oía hablar de ello, no es algo que me tomara demasiado en serio. Quién me iba a decir que ahora sería algo tan apreciado por mí, y que lo iba a encontrar tan útil y práctico.

 

Mi contacto con la Niña Inside se gestó en una formación en la cuál me hablaron acerca de las sub-personalidades. Inmediatamente me fascinó el concepto y pude comprobar su utilidad.

Las subpersonalidades

Nuestro inside, nuestra personalidad, no constituye una unidad. Tenemos sensación de unidad, y eso nos permite desenvolvernos en el mundo, pero esa sensación es en realidad una ilusión. Lo cierto es que nuestro inside está integrado por diversas partes que interactúan mutuamente. Estas subpersonalidades tienen sus particularidades, y también son muestras de la persona world. Cada una de estas subpersonalidades, también llamadas voces internas, opera como una persona autónoma con sus propias concepts, sentimentos, deseos, opiniones, necesidades…

Por eso con frecuencia nos sentimos en lucha con nosotras mismas, y hacemos cosas que no comprendemos. Nos sentimos más en sintonía con algunas de nuestras voces o partes, mientras que otras nos gustaría que desaparecieran. Como esto no se puede hacer, las enterramos y no las escuchamos. Al hacer esto, al separarnos y desvincularnos de determinadas partes nuestras, dejamos de ser conscientes de ellas, lo que hace que tengan más poder para manejar nuestras emociones y nuestra conducta. No puedes tener influencia sobre algo de lo que ni siquiera eres consciente.

Si te observas puedes comprobar cómo hay en tu inside tendencias completamente opuestas: Una parte tuya desea trabajar un poco más y otra quiere dejar todo eso de lado y tomarse un buen descanso y disfrutar. Una parte quiere gritar y poner a determinada persona en su sitio y otra quiere ser razonable y negociar. Y así.

Y por supuesto con la comida, una parte desea intensamente comer determinados alimentos hasta llenarse, y otra quiere preocuparse por la salud y por no engordar.

la niña inside

Dentro de este sistema de voces internas o subpersonalidades, la Niña Inside tiene un papel central. Esa Niña (o Niño) Inside, representa a nuestra parte más weak, y todo el resto de subpersonalidades se generan para protegerla, y para procurarle reconocimiento, afecto y sensación de pertenencia.

Algunas de estas subpersonalidades son:

  • El Protector-Controlador
  • El Ambicioso
  • El Adulador
  • El Crítico…..

Y así podríamos ir nombrando muchas más subpersonalidades que se generan cada una con una función diferente, pero todas encaminadas a proteger a la Niña Inside.

 Nuestra Niña o Niño Inside no deja de acompañarnos ni un momento, e influye en nuestra vida más de lo que imaginamos.

Tu Niña Inside es tu parte instintiva. De ella provienen esos sentimientos e intuiciones que percibes como si provinieran de «las tripas». Ella tiene acceso directo a la alegría, pena, amor, tristeza…

Es cierto que entrar en contacto con nuestra Niña Inside puede dar miedo. Al fin y al cabo puede pedirte cosas que contradigan tus deseos adultos o puede llevar tu atención hacia cuestiones que requieren tiempo pero no están orientadas al rendimiento.

Pero reprimir esos deseos y mirar hacia otro lado no es la solución. Al contrario, cuanto más te separas de tu Niña Inside, con más fuerza determina ella tu vida desde el subsuelo. Además de perder una dimensión esencial de tu alegría y vitalidad.

la niña inside y el comer en exceso

¿Cómo se sitúa el comer en exceso en este entramado interno?

Es nuestra Niña Inside la que reclama la comida, como un modo de paliar sus necesidades vitales.

Hablamos de comida, pero también podemos hablar de cualquier otra cosa como relaciones, sexo, trabajo, ordenador, juegos, compras, meditación, cafeína, alcohol…

Todo sirve para obtener la satisfacción que sustituye a la verdadera satisfacción de las necesidades de la Niña Inside.

necesidades

Es frecuente que las necesidades de nuestra Niña Inside no tengan un espacio ni un momento en nuestra sobrecargada vida diaria. Pero estas necesidades no van por ello a desaparecer. Salen por donde pueden, encuentran una fisura, que a veces es la comida.

Cuando aparece el deseo de comer emocionalmente, e intentamos resistirnos a ello, se produce entonces mucha ansiedad. Este es un sentimiento tan desagradable que muchas veces acabamos por comer para acabar con ello cuanto antes. En otras ocasiones aguantamos como podemos hasta que se pasa.

Podemos también optar por verlo como una oportunidad para descubrir cuales son las verdaderas necesidades que hay en ese momento en nuestro inside.

En cada persona pueden concretarse de una manera distinta pero esas necesidades no son otras que atención, amor, pertenencia, seguridad, reconocimiento, libertad, sentido, felicidad.

Algo que ayuda a trabajar con nuestro inside es distanciarse de aquello que nos está causando dificultades y poderlo comprender.

El imaginar nuestra psique como compuesta por muchas partes distintas nos permite tanto distanciarnos, como comprenderlo y de esta forma poder trabajar sobre ello.

 

empezar a conocer a tu niña inside y conectar con ella

Se puede llegar a ser muy creativa a la hora de conectar con nuestra Niña inside. En todo caso, el conocerla e interactuar con ella, es algo que en normal resulta muy gratificante, y que funciona a la hora de resolver conflictos internos que se manifiestan en la conducta, por ejemplo con la comida.

Siempre hay que tener presente que realizar este tipo de ejercicios no tiene nada de excéntrico o extraño. En realidad eres tú todo el tiempo, estás aprendiendo a cubrir tus necesidades, a escucharte, a darte comprensión, afecto, reconocimiento, atención…El recurso de la Niña Inside se utiliza para distanciarse y desidentificarte, para de este modo poder trabajar sobre lo que tenemos dentro.

Mientras permanezcas identificada con determinados pensamientos, emociones, deseos, impulsos… te será difícil transformarlos.

Recuerda que para poder entrar en contacto con la Niña Inside se requiere algo de práctica, es decir que es regular que las primeras veces tal vez no consigas demasiado, pero hay que escuchar con persistencia, y paciencia, y al last termina por comunicarse.

Voy a proponerte tres concepts con las que podrás empezar a crear tu relación con tu Niña Inside.

1. Imágenes2. Diálogo3. Cartas

1. imagenes

Algo que ayuda a muchas personas a establecer esta relación, es buscar algunas fotos de cuando tenían alrededor de los 5 años de edad. Es una edad en que ya se tiene cierta autonomía y se puede hablar con más o menos  soltura, pero al mismo tiempo se puede ver la fragilidad tan grande que hay, y despierta mucho deseo de protección. Si no tienes fotos, intenta recordar cómo eras a esa edad.

A partir de esas fotos o de ese recuerdo,  se pueden buscar momentos en los que visualizar a tu Niña Inside representada por esa imagen de cómo eras a esa edad.

Puedes imaginar algún lugar en el que ella esté, cómo va vestida, qué hace. Permite que todo eso venga a ti, no tienes que inventar nada.

Yo cuando conecto con mi Niña, la imagino en la calle donde me crié los primeros años, una calle donde no pasaban coches y que period de tierra. No tengo ni concept de porqué ese lugar, simplemente es ahí. Me empecé imaginando con dos coletas (en una foto me vi así, y así me venía a la imaginación). Un día ella me dijo que no le gustaban las coletas, así que coletas fuera, ni el pelo alisado (en realidad lo tengo ligeramente rizado).

2.dialogo

Para empezar a dialogar con tu Niña Inside, busca un momento y un lugar en que no vayas a ser molestada. Necesitarás unos 20 minutos. Cuando quieras establecer este diálogo, hazlo por encima de todo con curiosidad. Evita toda actitud crítica, o cualquier juicio. Si lo haces así, tu Niña se replegará y no te dirá nada. Lo que necesita es comprensión, mucho afecto y complicidad.

Puedes hacer este diálogo verbalmente, en tu mente, y también puedes hacerlo por escrito.

Algunas preguntas que puedes hacerle:

  • ¿Cómo estás?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Qué hace que te pongas triste ( o que te enfades)?
  • ¿Qué tal te va conmigo?
  • ¿Presto atención a tus necesidades?
  • ¿Qué hace que te asustes?
  • ¿Qué te pone contenta?
  • ¿Qué necesitas para sentirte segura?
  • ¿Qué necesitas de mi?
  • ¿Qué libros te gustan?
  • ¿Qué ropa te gustaría ponerte?
  • ¿Cómo puedo ayudarte?
  • ¿Qué deseo te gustaría pedirme?

Puedes utilizar estas preguntas o las tuyas propias. Solo se trata de mostrar interés, amor, curiosidad, implicación.

Te aseguro que este tipo de diálogo te puede reportar muchas sorpresas. Aparecerán emociones y opiniones que no imaginabas que estaban ahí dentro.

3. cartas

Para intercambiar cartas, escribe con tu mano no dominante una carta de tu Niña Inside a la adulta. Así podrás rodear la parte lógica de tu cerebro, y te resultará más fácil conectar con lo que ella desea decirte. La carta puede ser muy corta, y tendrá la apariencia de haber sido escrita por la niña que fuiste.

Una vez que tengas su carta, puedes responder. Nuevamente, la respuesta no tiene porqué se muy larga. Puedes decirle que la quieres, que estarás con ella, lo mucho que te gusta su presencia y que ella exista, que la vas a cuidar y a darle lo que necesite…

Cuando hayas terminado la carta, léela en alto y presta atención a lo que sientes al hacerlo. No te preocupes si aflora la tristeza o las lágrimas al hacerlo, es completamente regular.

A partir de esas lágrimas o tristeza, puede florecer una alegría renovada y auténtica.

Te dejo un intercambio de cartas reciente con mi Niña Inside:

 

Puede parecer easy, pero no es fácil llegar a esta comunicación, puede llevar algún tiempo.

Y sí, le di la diversión y el descanso: me di la diversión y el descanso que estaba necesitando, y que este trabajo con la Niña Inside me ayuda a ver.

Espero que te haya gustado y resonado este artículo.

Algunas preguntas:

¿Conectas con el concepto de Niña Inside?¿Lo conocías?¿Crees que te puede ser útil?Si es así, ¿de qué manera?¿Qué ejercicios vas a realizar o realizas para entrar en contacto con ella?

No te cortes ni un pelo, baja un poco y cuéntame.

— beaalvarez to beaalvarez.com

Un secreto muy bien guardado

Había una vez una niña que desde el mismo momento en que nació, desde antes incluso, fue profundamente amada por su madre y por su padre.

Ellos la deseaban, la  esperaban con ilusión y alegría.

Pero además de estos sentimientos de amor, deseo, ilusión y alegría, había otros.

Había en el corazón de esa madre y de ese padre, algo de miedo. Había también un poco de egoísmo. Y ciertas dificultades para amar sin condiciones.

Cuando la niña nació además de todos los sentimientos que ya estaban, aparecieron otros.

 

 

Y es que ese pequeño ser que había llegado a sus vidas, no period como ellos imaginaban que sería.

Tal vez deseaban que hubiera sido un niño. Tal vez querían un bebé más apacible. Un bebé glotón y que durmiera por las noches.

Tantas noches en vela, tanto llanto día y noche, hicieron surgir nuevos sentimientos que se fueron añadiendo a los que ya había.

Apareció del descontento. Apareció el enfado. Apareció un cierto rechazo.

Y poco a poco, los sentimientos de amor, alegría, deseo e ilusión, quedaron enterrados.

Seguían ahí, su madre y su padre la seguían queriendo. Pero ese «te queremos», no salía a la superficie.

A la niña la empezaron a reñir, a la niña la empezaron a castigar.

Si la niña quería que la miraran, y obtener atención, tenía que hacer algo muy especial, hacer una broma muy ocurrente, o levantar la voz. A veces para que la miraran se portaba muy mal. Eso traía algunas consecuencias negativas, como más riñas y castigos. Pero es que peor period lo otro, peor period sentir que no existía.

Si sacaba buenas notas, siempre podrían haber sido mejores. Si pintaba un dibujo, nadie le daba importancia.

El «te queremos», el «nos hace ilusión que estés aquí», el «tu existencia es fuente de alegría para nosotros», el «perteneces», seguían en el inside de su padre y de su madre, pero estaba tan guardado que se convirtió en un secreto.

Y fue un secreto tan bien guardado, que ella no llegó a saber que period querida sin condiciones. No sabía que no tenía que hacer nada para ser cuidada, para gustar, para ser apoyada, para ser aceptada y admitida.

Así que empezó a ir con cuidado por la vida.

Con cuidado no sea que se enfaden conmigo. Con cuidado no sea que me rechacen. Con cuidado no sea que no guste.

Si no gusta lo que digo, o lo que hago, o quién soy, no me querrán.

Así que ella, dependiendo de con quién estuviera, iba cambiando, para amoldarse a las expectativas y la aceptación del otro. A veces no eran más que cambios sutiles, pero cambios al fin y al cabo.

Y en ese camino, fue perdiendo su identidad.

Su instinto la llevaba a conseguir amor y aceptación por encima de cualquier otra cosa, pues es cuestión de supervivencia para cualquier niño y para cualquier niña el ser amado y aceptado, el ser visto y acogido.

Conseguir amor y aceptación de los demás, de cualquiera, se convirtió en una prioridad.

Se convirtió en algo más importante que seguir sus gustos, sus deseos, sus preferencias.

No podía hacer lo que prefería, o lo que ella creía que period mejor o más conveniente para si. No podía expresar sin tapujos lo que le gustaba, o lo que pensaba. ¿Y si el otro no la aceptaba? No, tenía que saber antes si eso que ella quería hacer iba a ser aceptado, bienvenido, admirado.

Y en ese camino, fue perdiendo su libertad.

Dado que no la miraron sin más, ella tenía que hacer cosas para ser mirada, admirada. Tenía que destacar. Tenía que hacer las cosas muy bien.
Cuando la niña creció, empezó a realizar esfuerzos titánicos por ascender en el trabajo, por tener la casa más bonita, por ser la madre perfecta.
Cuando conseguía algo de esto, disfrutaba de un poco de paz.
Cuando no period la mejor, en su inside había una crítica constante: «Tienes que hacerlo mejor», «Qué desastre eres», «No puedes seguir así», «Los demás son mejores que tú».

Y en ese camino, fue perdiendo la tranquilidad.

Ese secreto tan bien guardado, el de que period amada incondicionalmente, la llevó a no saber bien quién ella period, a perder libertad, a la dependencia emocional, a no sentirse confortable en su piel, a menos que hiciera determinadas cosas, es decir, a menos que cumpliera con algunas condiciones.

Tanto se azuzó para ser siempre mejor , que consiguió una gran casa, un gran trabajo, una gran familia.

Pero nunca period suficiente. No importaba lo que consiguiera. Ella nunca se sentía contenta.

Entonces un día, oyó hablar acerca del amor sin condiciones.

«¿Pero qué tontería es esta?», pensó. Y cerró aquel libro de un golpetazo, enfadada.

Al cabo de unos días volvió a cogerlo, y esta vez leyó un par de páginas, refunfuñando. Y luego otras dos, y un capítulo entero.

Luego se echó a llorar.

Llegar a sentir el amor incondicional no fue un camino de rosas. Pero, ¿cuándo lo había sido?

Cuando empezó a sentir que se quería sin condiciones, descubrió que todo estaba bien desde el principio. Que no tenía porqué gustar a nadie. Apareció un maravilloso sentimiento de libertad. Se empezó a conocer a sí misma.

Empezó a reír.

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Dedicado a las niñas y niños interiores que trabajan conmigo su autoestima, anhelando, a veces sin saberlo, sentir el amor sin condiciones.

— beaalvarez to beaalvarez.com

Sentirse bien o Estar bien

No es posible, ni tampoco interesa, controlar las emociones para poder sentirse bien de manera permanente.

Sentir paz, placer, alegría, entusiasmo, seguridad… es deseable. Pero a pesar de la imposibilidad de mantenernos de modo permanente en ese polo del espectro emocional, lo intentamos.

Con esos intentos, que a la corta parecen funcionar, a la larga nos traemos mucho sufrimiento.

El intento de aferrarse a las experiencias internas agradables (sensaciones agradables, emociones agradables) puede adquirir muchas formas. Una de ellas es la adicción.

Se puede tener adicción a multitud de comportamientos o sustancias. Puede que tu forma de escapar de las sensaciones negativas y buscar las positivas sea fumar, comer, los videojuegos, las compras, o buscar el reconocimiento social.

No importa la forma concreta que adquiera, la cuestión es que eso de lo que escapas, siempre vuelve. Siempre. Así que una y otra vez tienes que encender un cigarro, comer un bollo, ir al ordenador, buscar una tienda, o hacer algo que despierte admiración en los demás.

Ahora es cuando toca decir que es importante que permitas que tus emociones, sean cuáles sean estén ahí, que las escuches, que todas son valiosas y bla, bla, bla…

Bien, todo eso es cierto, y es un punto al que hay que llegar.

Pero he aprendido algo más.

He aprendido que las emociones difíciles y en basic, la vida emocional que hay en nuestro inside, hay que aprender a sostenerla, para así poder sostenerla.

Si no hemos podido aprender a a crear esa base de seguridad sobre la que sostener nuestra vida emocional, vamos a necesitar muletas: la comida, las compras…

Ahí es donde radica la diferencia entre sentirse bien, y estar bien.

No podemos aspirar a sentirnos bien todo el tiempo, y perseguirlo acarrea sufrimiento.

Pero sí podemos aspirar  a estar bien todo el tiempo. Estar bien a pesar de sentirse mal, estar bien sea cual sea la emoción que predomine en ese momento.

Esa sensación básica de estar bien, es el soporte sobre el que vamos a poder gestionar adecuadamente nuestras experiencias emocionales.

 

estar bien: cómo cultivarlo

El estar bien es necesario cultivarlo, tanto en una misma como en los hijos, o en cualquier otro niño sobre el que tengas influencia.

Seguro que hay diversas maneras de cultivarlo; yo he ido, de manera intuitiva, profundizando en dos de ellas. Son las que utilizo, tanto a nivel private, como con mis clientas y clientes.

 

1.Cuida tu autoestima

La primera de ellas es el trabajo con la autoestima.

Aceptarte incondicionalmente. Sentir la paz inside de no tener que cumplir ningún estándar para sentir que te valoras. Saber que mereces todo lo bueno que te ocurra y que puedas obtener en la vida. Estar a tu lado y de tu lado pase lo que pase. No poner las necesidades de los demás por delante de las tuyas…

Todas esas sensaciones y actitudes hacia una misma son las que están ahí cuando se posee una autoestima sana.

Para llegar a tener una sana autoestima es necesario, entre otros:

  • reducir la autocrítica patológica y transformarlo en un autocuidado eficaz
  • valorar de manera routine los propios logros y virtudes
  • aprender de los errores al tiempo que te das apoyo y comprensión
  • tratarse con amabilidad y cariño, en especial cuando las cosas no van bien…

Si recibiste ese trato durante tu infancia y adolescencia, seguramente lo tienes integrado y te tratas de esa manera. Si no fue así, es algo que puedes aprender; cuesta pero es la base de una buena relación contigo mismo.

 

2. La práctica budista

La otra vía que he explorado que nos ayuda a crear esa base segura desde la que experimentar las emociones y sensaciones internas, es la práctica budista.

Hace algunos años que la filosofía y las prácticas de meditación budista entraron en la psicología occidental, y actualmente se utilizan, respaldadas por una buena cantidad de investigación científica.

En el budismo existe un concepto denominado sukha, que se corresponde con ese estar bien del que estoy hablando.

Matthieu Ricard, en su libro «En defensa de la felicidad», nos explica en qué consiste sukha.

Mattieu Ricard es un monje budista que ha escritos varios libros, y quizá lo que le hizo más famoso fue el ser considerado como la persona más feliz del mundo.

Un equipo investigador de la Universidad de Wisconsin, realizó un estudio de 12 años sobre meditación y compasión, en el que participó Ricard como sujeto. Colocaron electrodos en su cabeza y mediante resonancia magnética midieron la actividad del cortex pre-frontal izquierdo; la actividad en esta zona es indicativa de la tendencia a sentir emociones positivas y al estado de felicidad. La actividad en esta área del cerebro se mide en una escala de +0.Three a -0.3 . El extremo de -0.Three se considera un estado de beatitud.  El monje alcanzaba resultados de –0.45, nivel nunca registrado en otro ser humano.

De acuerdo con Ricard, sukha es un estado adquirido de plenitud subyacente en cada instante de la existencia y que perdura y abarca todas las alegrías y pesares. Es una felicidad tan profunda que nada puede alterarla, un estado de sabiduría y de conocimiento. La experiencia de sukha va acompañada de una disminución de la vulnerabilidad ante las circunstancias, sean buenas o malas.

Tal y como indica Ricard, aunque la traducción de sukha en nuestro idioma sería bienestar, es sin embargo una palabra que ha ido adquiriendo connotaciones de comodidad materials, tranquilidad, ausencia de preocupaciones… y no sirve para indicar el verdadero significado de sukha.

¿Cómo cultivar sukha mediante las prácticas budistas?

Existen dentro de la tradición budista, una amplia variedad de meditaciónes y visualizaciones, que nos ayudan a alcanzar ese estado permanente.

Yo he explorado tanto mindfulness como compasión. Mindfulness y compasión son como las dos alas de un ave. Ambas son necesarias para poder volar.

El estado de mindfulness o atención plena, nos conecta con el presente. Ese estado de presencia conduce a la sabiduría, y la investigación indica que scale back la impulsividad, la ansiedad y la depresión, y mejora el autocontrol, entre muchos efectos beneficiosos.

La compasión, hacia uno mismo o hacia los demás, supone ser consciente del sufrimiento, ser consciente de que todos los seres humanos sufrimos (es una experiencia que todos compartimos), y hacer lo posible por aliviar ese sufrimiento.

Estas son las diferentes vías que yo practico y exploro, para ayudarme a conseguir una mayor independencia emocional, equilibrio y seguridad inside.

Y tu,

¿Notas que a veces las emociones te arrastran hacia comportamientos de los que luego te arrepientes, como comer en exceso, comportamientos agresivos, compras, mucho tiempo ante una pantalla, tabaco…?

¿Cuál podría ser tu vía para common tus emociones sin necesidad de estas muletas?

Un fuerte abrazo,

Bea

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Cómo la aceptación te ayuda a transformar tus emociones

Hay algo paradójico en la gestión de las emociones.

Sé que es una frase muy manida, pero es absolutamente cierta: «A lo que te resistes, persiste».

Y para poder cambiar algo, es imprescindible haberlo aceptado previamente.

Personalmente me costó mucho entender esto. Incluso después de entenderlo, me costó experimentarlo, sentirlo, y dejar que ocurriera.

Y esta paradoja de la aceptación como requisito para el cambio, se puede aplicar a las situaciones de nuestra vida y las relaciones, pero hoy quiero centrarme en las emociones.

Las emociones, cuando nos detenemos a observar lo que realmente son, nos damos cuenta de que son sensaciones corporales, y son pensamientos.

Algunas emociones son agradables, otras aunque desagradables son llevaderas. El problema aparece con las emociones que nos abruman o desbordan, que nos causan un intenso sufrimiento, o nos impulsan a realizar conductas de las que más tarde nos arrepentimos. Es entonces cuando se hace necesaria la gestión emocional, que nos ayuda a poder manejarlas.

Existen diversos caminos y estrategias de gestión de emociones. Una de ellas es la aceptación de las mismas.

Muchas veces, el primer obstáculo que surge cuando una emoción nos abruma, es que queremos que desaparezca, nos da miedo estar sintiendo esa emoción, o no toleramos las sensaciones y pensamientos desagradables que produce.

Es cierto que algunas emociones son dolorosas de sentir, difíciles. Pero cuando añadimos resistencia, entonces añadimos mucho sufrimiento.

Si aprendemos a aceptar lo que hay en nuestro cuerpo y nuestra mente en cada momento, habrá dolor en ocasiones, sí. El dolor es inevitable, forma parte de la vida.

Y te aseguro que cuando te resistes al dolor el sufrimiento se multiplica por 10.

Te dejo un poema de Rumi, muy conocido que habla justamente de acoger a todas las emociones, y te animo a que practiques de forma ordinary la aceptación y la apertura a todas tus sensaciones corporales y tus pensamientos.

La casa de los huéspedes

El ser humano es una casa de huéspedes.
Cada mañana un nuevo recién llegado.
Una alegría, una tristeza, una maldad
Cierta conciencia momentánea llega
Como un visitante inesperado.

¡Dales la bienvenida y recíbelos a todos!
Incluso si fueran una muchedumbre de lamentos,
Que vacían tu casa con violencia
Aún así, trata a cada huésped con honor
Puede estar creándote el espacio
Para un nuevo deleite

Al pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia,
Recíbelos en la puerta riendo
E invítalos a entrar
Sé agradecido con quien quiera que venga
Porque cada uno ha sido enviado
Como un guía del más allá.

Poema de Rumi, poeta Sufi del siglo XIII

 

— beaalvarez to beaalvarez.com