Cómo superar una infidelidad a nivel emocional

superar una infidelidad

Uno de los golpes más duros que podemos sufrir a nivel emocional es una infidelidad, entendiendo por tal la situación en la que nuestra pareja mantiene un contacto íntimo (no tiene por qué ser exclusivamente sexual) con otra persona a espaldas nuestra, llevándole por tanto a mentiras, engaños y menoscabo de la relación de pareja.

Vamos a ver algunas claves para poder superar una infidelidad, y no sólo desde el lado que la sufre, sino que también hablaremos de la importancia del trabajo emocional de la parte que la ha cometido.

He descubierto que mi pareja me ha sido infiel

Cuando una persona descubre o se da cuenta de que su pareja le está siendo o le ha sido infiel lo primero que suele sentir es incredulidad y negación. Es un no quererse creer lo que le está sucediendo, que eso le esté pudiendo pasar a él o a ella, que la relación de pareja haya llegado a este punto.

Tras este periodo o momento llega la rabia, el explotar contra la otra parte o contra la persona con la cual se ha sido infiel.

Extremadamente doloroso en este punto es cuando la tercera persona es una persona conocida, y más si es alguien íntimo como un amigo/a o un acquainted. La ruptura se multiplica porque se añade un camino de confianza que vemos hundirse y ésto dificulta el proceso de superar una infidelidad.

Es importante que no censuremos la rabia, que no la veamos como algo prohibido, pero a su vez que distingamos la rabia de la violencia.

Por violencia entendemos hacer daño a algo o a alguien incluyéndonos a nosotros mismos, y por ello es importante no llegar a la violencia. Pero la rabia es una emoción básica y hay formas de permitirnos sacarla.

Mi rabia me pide salir, ¿qué hago?

En un momento o situación en el que la rabia nos inunda, y en una infidelidad la rabia está muy presente, es importante tener herramientas para poder expresarla, vamos a ver varias formas.

Una de ella, muy efectiva, y que todos podemos realizar, es escribir. Coge papel y boli, y deja salir todo aquello que hierve dentro, es importante contactar con esa rabia y no preocuparse por la letra, da igual que se entienda o no, lo que importa es expresarlo, y sobre todo que la que se exprese sea la parte emocional, no te censures palabras, da espacio a lo más visceral, a aquello que venga, da igual que sean insultos, palabras mal sonantes, estáis el papel, la rabia y tú. Deja que salga.

Otra forma es golpear de una forma segura, puede ser golpeando un cojín contra el colchón, un saco de boxeo, un balón… La rabia es energía acumulada y necesita salir, golpear cosas que no se rompan ni nos hagan daño es una forma de darle salida.

Y una tercera que libera mucho es gritar, y aquí vamos a gritar con la ayuda de una toalla. Dale vueltas sobre sí misma, muérdela y grita contra ella, verás como el sonido se amortigua de tal forma que no tengas que preocuparte por los vecinos, pero dejándote whole libertad para sacar todo eso que necesitas expulsar.

La rabia sale, la tristeza entra

No tiene que ser en este orden, pero sí suele ser regular que en la infidelidad primero aparezca la rabia y luego, aunque también esté desde el principio, quede la tristeza.

Es difícil llevar esta etapa en primer lugar porque también la infidelidad suele traer un sentimiento latente de culpabilidad que nos hace esconder la realidad de nuestro mundo emocional, bien porque no queremos sentirnos juzgados por los demás, bien porque no queremos que la gente sepa que hemos sufrido una infidelidad o bien porque nos hacemos creer que la que fue nuestra pareja no se merece nuestras lágrimas.

Y, sin embargo, duele, y sigue doliendo, y la soledad en ocasiones es necesaria, pero castigarnos con la soledad nunca es solución.

Aquí es importante permitirse, darse permisos para dejar que nuestros amigos estén a nuestro lado, no imponernos esa frase de “no quiero molestar”, permitirnos llorar y no ver en ello debilidad, buscar ayuda profesional, permitirnos volver a vivir y sentir, volver a confiar.

Algo que puede ser regular es sentir esta pena o tristeza meses después de lo sucedido, no te extrañes, muchas veces reaccionamos ocupándonos en otras cosas, centrándonos en nuestro trabajo o nuestros hijos, y tiempo después, cuando nuestro cuerpo y mente se relajan es cuando aparece la tristeza, y es cuando nos tenemos que hacer cargo de ella.

La superación a través del perdón

Cuando en una situación de infidelidad escuchamos o leemos la palabra perdón se activan en nosotros de nuevo partes de rabia o incredulidad, pero vamos a ver qué perdón proponemos aquí.

El perdonar a la parte que ha sido infiel siempre tiene que ser una decisión totalmente libre e independiente de la persona que lo ha sufrido por lo tanto no vamos a hablar de ese perdón.

El perdón al que hacemos referencia es un perdonarnos a nosotros mismos, perdonarnos para no quedarnos enganchados en la rabia, en la venganza, en la frustración, en la culpabilidad.

Es un perdón que viene tras trabajar toda la parte emocional que hemos comentado anteriormente y es la parte last que me va a permitir poder volver a confiar, a arriesgarme en nuevas relaciones, a volver a creer en el amor, siempre partiendo del amor incondicional hacia mí mismo/a.

La gestión emocional de la parte que comete la infidelidad

Es importante que las personas que cometen una infidelidad se den cuenta de lo importante que puede ser trabajar sobre ello. Cuando se comete una infidelidad es fácil caer en la justificación (siempre se pueden encontrar motivos) o en la autoflagelación (soy lo peor, no me merezco a nadie…) sin dar pasos para tratar de identificar las verdaderas causas que me han llevado y me pueden volver a llevar a cometer una infidelidad.

¿Miedo al compromiso? ¿Falta de honestidad conmigo mismo y con los demás? ¿Necesidad de sentirme deseado/a?

Puede haber multitud de factores, lo importante es ver que todo lo que asoma tiene una raíz más profunda que siempre es bueno conocer para poder crecer a nivel private y poder tener una mejor relación tanto conmigo mismo como con los demás.

Para finalizar hacer hincapié en la necesidad de acompañamiento terapéutico en el proceso de superar una infidelidad. En cualquier situación traumática una de las cosas más importantes es qué ocurre tras el trauma, y el poder estar bien acompañado con una persona que te transmita amor incondicional, confianza, y seguridad es algo indispensable.

— Pablo Fernández Díaz to psicocode.com

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