,

La presión de las gradas vacías para el árbitro – Lorena Cos

Todas las preguntas giran cerca de de cómo afectará el divertirse sin manifiesto al futbolista, pero ¿y el árbitro? ¿Cómo le influirá?

Al principio como todos se sentirán extraños ya que se percibirá el hueco provocado por miles de asientos desiertos. La secreto va a ser la prontitud con la que se adapten al nuevo círculo de trabajo.

La esencia

Los árbitros comparten poco muy importante con los jugadores, les apasiona el fútbol y para ellos el manifiesto asimismo es el motor principal del serie, motivo suficiente para echar en descuido esta presencia y aunque pueda resultar sorprendente para el resto.

La presión

El árbitro profesional está preparado para tener la presión ambiental a la que es sometido cada semana y no se encuentra condicionado para ausencia por el manifiesto, ya que forma parte de su éxito. Es más, lo necesita puesto que pitar con el estadio a derramarse de espectadores es un impulso de energía y por consiguiente de motivación.

Los árbitros hacen relato a una presión interna a la que se someten ellos mismos con la responsabilidad de estar acertados en su toma de decisiones. Eso es lo que les «preocupa» y en lo que se centran para que no les condicione. No sienten como amenaza lo que se oiga desde la anfiteatro, forma parte del fútbol y lo aceptan como tal ya que es a lo que están acostumbrados.

Esto no quita que en alguna ocasión puntual al colegiado le pueda suponer un alivio el hecho de arbitrar un partido sin el entusiasmo de las gradas, pero no es lo habitual.

La activación

El árbitro para concentrase necesita apreciar el concurrencia que proviene de las gradas, de hecho, reconocen que los primeros minutos de un partido resultan los más críticos hasta que se concentran, gracias a la emoción de los aficionados que facilita que su activación sea la óptima para competir al mejor nivel.

Al no existir este componente puede provocar un descenso en la activación y con ello una abajadero en su rendimiento, por eso ahora se requiere doble dosis de concentración y atención.

Si es cierto que al quitar la presión externa del manifiesto por positiva que resulte, asimismo podemos pensar que podrán estar más concentrados en otras tareas o que al menos, ese no será ya un ambiente que pueda condicionar en caso de que así fuera.

No es un entrenamiento

Estos días se hablaba mucho de que más que un partido íbamos a ser espectadores de un entrenamiento. Cuidado con eso ya que ese concurrencia frío y desangelado que se van a encontrar en los campos puede tolerar al árbitro a confundirse por las sensaciones generadas, corriendo así el aventura de relajarse demasiado en un estadio que se encontrará prácticamente en silencio.

Preparación

Al no sobrevenir manifiesto y ser un contexto nuevo muchos se han preparado para ello, haciendo visionado de partidos a puertas cerradas, visualizando esa nueva existencia para anticiparse y familiarizarse antaño de que llegue.

Un sentido que va a cobrar decano protagonismo será el oreja, todo se escuchará mucho más, para perfectamente y para mal, nuevas situaciones que hasta ahora podían citarse camufladas por ese bullicio militar y que ahora habrá que acogerlas y gestionarlas de otra guisa.

El aspecto mental, secreto

El aspecto mental siempre marca diferencias entre buenos y mejores, pero en estos momentos más que nunca resultará secreto. A nivel táctico y técnico serán los mismos, físicamente son atletas y llegan muy preparados, pero el aspecto mental hay que tenerlo en cuenta y dedicarle su espacio para trabajarlo.

Al igual que el futbolista, al árbitro asimismo le va a costar retornar a posteriori de todo lo que hemos vivido y tiene que recuperar la mentalidad competitiva adaptada a la situación cuanto antaño.

Termino con un mensaje que me dijo mi amigo Carlos Clos hace tiempo

«El concurrencia de los grandes partidos motiva a todos por igual y la descuido del mismo perjudica a todos los participantes, incluidos los árbitros»

— Lorena to lorenacos.es

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *