,

No es mi primera vez – Cámbiate

No es mi primera pandemia. Me tocó comenzar en mi profesión con el SIDA. Y de harto.

Ya en ese momento leí, escuché y vi, similares teorías de la conspiración y denegación de la evidencia.

En esos tiempos se cuestionaba la utilidad del preservativo como ahora se hace con la mascarilla. Asimismo se habló de la fabricación del VIH por los “poderosos”. Incluso, que aquel virus era un “castigo” por poco que habíamos hecho o dejado de hacer.

A mí, y muchos profesionales nos tocó ayudar a quien lo padecía, en muchos casos, hasta que se iban. Luego había que estar para consolar a sus familias ayudándoles a sobrellevar el dolor y la incomprensión de muchas personas … algunas muy cercanas.

Aprendí que la ignorancia es fácilmente manipulable. Que la incertidumbre es un potente acelerante del fuego de la desesperación. Que hay muchas personas dispuestas a azuzar a otras para su adecuadamente o el de sus ideas, intereses o creencias.

Que quienes más necesitamos están y estuvieron aquí y allí. Que no son héroes, sino profesionales comprometidos con su gusto de servicio. Que, o le damos la revés al desmantelamiento de los servicios sociales y sanitarios, o la próxima será muchísimo más dura.

Asimismo aprendí entonces que la única via para exceder estos mazazos, es la de la ciencia, la comprensión y la compasión.

Y esperar que aprendamos poco de esto.

— Leocadio Martín to leocadiomartin.com

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *