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Ramas de la biología con sus características principales

Existen diversas ramas de la biología que se desprenden de esta, de acuerdo al aspecto puntual que estudian. Esto quiere aseverar que la biología que se define como el estudio de la vida o de los organismos vivos y que de acuerdo al aspecto especifico que se estudia puede admitir una clasificación menos universal, es aseverar, la biología misma se divide en diversas ramas de estudio según las particularidades del organismo o sistema vivo que se somete a estudio.

Ramas de la biología más importantes

Ramas de la biologia

En la ulterior cinta no usamos un tipo de clasificación basado en la importancia o momento de surgimiento, a continuación, listamos en orden ortográfico las principales ramas de la biología, a conocer:

Virología

Es una de las ramas de la biología que tiene que vérselas con microorganismos, la microbiología como su nombre lo indica, se dedica al estudio de las diferentes bacterias, hongos y microorganismos que pueden afectar la vigor del ser humano y otros organismos vivos. No solo se enfoca en la investigación sino en el expansión de métodos de prevención y control.

Biofísica

La biofísica es la rama de la biología que se encarga del estudio de las propiedades físicas que rigen la materia viva, es aseverar las propiedades cuantificables de los organismos, tejidos e incluso la energía imprescindible que pone en marcha los organismos.

Herbolaria

La herbolaria se dedica exclusivamente al estudio de las plantas como organismos vivos, su composición, clasificación y descripción, por otra parte de ser una de las ramas de la biología de gran aporte a la sociedad a través del estudio de las propiedades de las plantas en diferentes procesos alimenticios y productivos.

Citología

Es una de las ramas de la biología sobre la que el divulgado en universal tiene menos conocimiento, la citología se encarga del estudio de las células y tejidos en cuanto a su funcionamiento y composición. La confusión se da conveniente a que el nombre citología es usado en exámenes puntuales en que se estudia el tejido humano.

Ecología

Entre las diferentes vertientes de la biología, la ecología ha cobrado particular relevancia en los últimos abriles conveniente a la inminente amenaza del cambio climático. La ecología estudia los ecosistemas y a través de esta se pueden realizar predicciones e intervenciones en los diferentes sistemas vivos.

Embriología

Como su nombre lo indica, esta rama de la biología se dedica al estudio de los embriones desde sus primeras etapas hasta el momento del comienzo. esto quiere aseverar que es propio de la embriología realizar el seguimiento y estudio del ovulo fecundado hasta el momento del comienzo, de esta rama se desprenden planes de argumento y cuidado prenatal.

Etología

La etología es la rama de la biología que se encarga de estudiar el comportamiento de los seres humanos y animales. Esta no debe ser confundida con la función de la psicología puesto que mientras la etología se encarga del estudio del comportamiento a nivel fisiológico, la psicología se encarga del estudio del comportamiento humano a través de la mente.

Crecimiento

La transformación es una rama propiamente dicha de la biología en la que se estudia a través de fósiles y evidencia arqueológica y paleontológica la transformación de las diferentes especies a través del tiempo. Del mismo modo estudia la transformación de los organismos en el periodo de expansión imprescindible.

Fisiología

La fisiología como una de las primeras ramas que se desprendieron de la biología, se encarga del estudio de las funciones orgánicas y musculares de los seres vivos, centrándose en cómo funciona o debe funcionar cada parte para ponerse unánimente con el todo corpóreo que es un ser viviente.

Genética

La genética estudia la composición molecular de los seres vivos como su nombre lo indica a nivel hereditario. Esta rama se encarga de predecir el expansión del organismo a través de la información contenida en los genes, de allí que dicha fuerte estudie la trasmisión de información genética en las cadenas hereditarias.

Histología

La histología se encarga del estudio de los tejidos vivos, la diferencia radical entre esta y la citología es que en la histología se da el estudio del tejido con relación al sistema al que pertenece, mientras la citología estudia los tejidos exclusivamente a nivel celular.

Microbiología

Como su nombre lo sugiere, la microbiología alcahuetería del estudio sistemático de los organismos microscópicos. El estudio de la microbiología implica conocimientos en varias de las ramas de la biología como virología, microbiología fisiología, genética y otras.

Morfología

La morfología estudia directamente la estructura de los seres vivos, a nivel orgánico y postural. En la morfología se estudian tanto los organismos en su estado presente, histórico y además evolutivo.

Paleontología

La paleontología estudia la vida en el pasado. Este tipo de estudio se realiza a través de la convento de información con diferentes técnicas tanto descriptivas ,lingüísticas, como fósiles.

Taxonomía

La taxonomía es la clasificación de los seres vivos usando como útil las características genéticas y evolutivas que distinguen las diferentes especies. Esta es una de las ramas de la biología que viejo respaldo brinda a la teoría darwiniana.

Virología

Esta rama de la biología estudia a profundidad los virus, su composición, características, comportamiento y su sensación en los diferentes organismos vivos.

Zoología

La zoología conexo a la herbolaria son las ramas de la biología más amplias y complejas en su campo de estudio. Esta se dedica al estudio de los animales, tomando como punto de partida todo un género de especialidades de la biología para poder tener un contexto más amplio sobre los cuerpos de estudio y su interacción con los ecosistemas, virus y bacterias.

Estas son las principales ramas de la biología, es posible que en distintas clasificaciones encuentres algunas otras que se relacionan indirectamente con este campo de estudio, al fin de cuentas la biología es el estudio de la vida y la vida atraviesa nuestra verdad completa, comprendida por diversos seres que adquieren características particulares de acuerdo a su transformación en el tiempo y a las relaciones que tienen entre sí en el interior de un contexto determinado.

— Karla Arango to psicocode.com

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¿Qué es una subespecie? Características y ejemplos

La palabra subespecie es una categoría taxonómica que, en cojín a su nombre, se entiende que está por debajo de la especie.

Aunque puede parecer un taxon relativamente claro de comprender, efectivamente es poco harto confuso, tanto que incluso se confunde con otras etiquetas usadas en zoología, concretamente raza y variedad.

¿Hay diferencias entre estas tres palabras? ¿Hay subespecies en la especie humana? ¿Por qué tanta controversia? Todas estas preguntas las vamos a contestar a continuación.

¿Qué es una subespecie?

A grandes rasgos, una subespecie es una categoría taxonómica que hace remisión a cada uno de los grupos en los que se encuentra una especie. Estos grupos, por otra parte de poseer las características propias de la especie en la que se encuentran, tienen caracteres morfológicos especiales que los hacen diferentes los unos de los otros.

El término subespecie es un tanto controverso y resulta difícil comprenderlo sin entender ayer que son los conceptos de “raza” y “variedad” en zoología, términos los cuales, a veces, se usan como sinónimos de “subespecie” de forma inadecuada. Desde el punto de instinto estrictamente sistemático, este taxón se encontraría a medio camino entre especie y raza zoológica o variedad fitología.

En taxonomía, para referirse a una subespecie se usa la nomenclatura trinominal, es afirmar, formada por tres palabras. La primera, que es la genérica, hace remisión al índole taxonómico. La segunda, la específica, hace remisión a la especie. Y la tercera, la subespecífica, hace remisión a la subespecie en cuestión.

Por ejemplo, los perros son una subespecie, denominada Canis lupus familiaris. Canis lupus es la especie, en la que se engloban tanto perros como lobos, siendo el “familiaris” lo que se refiere al perro doméstico. Si dijéramos Canis lupus lupus nos referiríamos al lobo corriente, el lobo más global.

¿Qué son las razas y las variedades?

Como hemos comentado, ayer de entrar en más profundidad sobre lo que es una subespecie es necesario comprender las diferencias entre raza y variedad, entregado que estos tres conceptos son muy confundidos, por otra parte de ser controversiales.

Lo que sin duda tienen en global es que designan a algún tipo de población animal, siempre adentro de una especie y que se distingue del resto de sus congéneros por algún peculiaridad morfológico visible.

Raza

Las razas son grupos en los que se subdividen las especies, teniéndose en cuenta sus rasgos fenotípicos, es afirmar, los que son externos. Los seres vivos tenemos un genotipo, que es el conjunto de instrucciones y códigos genéticos que se almacenan en nuestro ADN, y un fenotipo, que es la parte del genotipo que se llega a manifestar de forma externa. Uno y otro son heredables.

Las razas son una efectividad biológica, pero no son categorías taxonómicas usadas en zoología. Es afirmar, científicamente hablando no se puede designar a un categoría de individuos usando la inscripción de la raza, aunque sí tienen valía descriptivo.

En la presente, sin derramarse del campo de la zoología aplicada a animales no humanos, el término “raza” se usa exclusivamente para animales domésticos, motivo por el cual hablamos de razas de vacas, razas de ovejas o razas de perros, pero no razas de leones, razas de águilas o razas de ballenas.

Como se usa para referirse a especies domésticas su uso suele estar relacionado con animales que han sido seleccionados artificialmente, es afirmar, sus características físicas son el resultado de la intervención humana. Por ejemplo, la vaquilla frisona tiene grandes ubres o las ovejas tienen mucha ganzúa gracias a que los granjeros han ido seleccionando y permitiendo que se reprodujeran las que reunían esas características. Lo mismo sucede con los perros de caza y los caballos de carreras.

De todo esto se extrae que las razas implican rasgos físicos visibles. Cada raza tiene un tamaño, figura, color de vello, forma de extremidades, valor y otros aspectos llamativos, que las diferencian de las demás. Esto es claro de ver comparando un chihuahua con un gran danés que, pese a ser uno y otro de la misma especie, tienen rasgos admisiblemente diferentes. Pero, por muy diferentes que sean estas razas de perro, de ser cruzadas, darán descendencia fértil. Todos ellos comparten un mismo perfil hereditario o filogenia.

Variedad

El término variedad es muy leve, y suele estilarse como homólogo de raza pese a no serlo. Al igual que sucede con raza, no constituye ninguna categoría taxonómica en zoología, pero sí en fitología. En el mundo vegetal la palabra “variedad” hace remisión a una categoría taxonómica por debajo de “subespecie” y por encima de “forma”.

Hasta 1961 variedad era usada en el mundo de la zoología con el mismo sentido que subespecie. Sin confiscación, fue a partir de ese año que la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica (ICZN) solo usaría la categoría “subespecie” por debajo de “especie” y ninguna más.

En la presente y, pese a que ya no es un taxón zoológico, la palabra variedad es usada en zoología para indicar a una población de individuos de una especie que se diferencia del resto de congéneres en un único peculiaridad morfológico. Esto es una diferencia con respecto a raza, entregado que las razas implican varios rasgos morfológicos.

Si el término “raza” se suele usar mayormente para animales domésticos, la palabra “variedad” se usa para la fauna salvaje y plantas. Pese a esto, uno y otro términos destacan la idea de que las diferentes poblaciones, sean razas sean variedades, siempre van a perdurar el mismo perfil hereditario que su población de remisión, esto es, la especie en su conjunto o la subespecie de la que se extraiga.

Un caso de variedad lo tenemos en el caso de la pantera negra. La pantera negra no es una especie ni subespecie por sí sola, sino que es una variedad del leopardo, solo que presenta melanismo, condición biológica que hace que tenga un tono de piel excesivamente pigmentado. Panteras y leopardos forman parte de la especie Panthera pardus. Las panteras y los leopardos son, morfológicamente hablando, idénticos a excepción de por el hecho de que las primeras son totalmente negras.

Subespecies y taxonomía: yendo al fondo de la cuestión

Entendidas las ideas de lo que son la raza y la variedad entramos con más detalle sobre la subespecie, y por qué este término es controvertido. Esto no es de pasmar, entregado que su categoría inmediatamente por encima de ella, la especie, es un término muy discutido. Si ya es difícil establecer dónde empieza y dónde acaba una especie, esta misma cuestión con la subespecie se hace más complicada. Igualmente, a diferencia de variedad y raza, la subespecie sí es una categoría taxonómica, como especie, reino, grupo o clase.

Como ya íbamos comentando al principio, una subespecie es un categoría de individuos de una especie que, por otra parte de compartir las características propias de la misma, tienen en global otros caracteres morfológicos que los distinguen de las demás subespecies o de la población nominativo. En cojín a esta definición, puede parecer que subespecie y raza son lo mismo, pero esto no es así. Su diferencia fundamental es que en la raza se mantiene la pelotón genética fundamental de la especie, mientras que en la subespecie se constituyen líneas genéticas distintas.

Se podría afirmar que las subespecies son el paso previo para la formación de una nueva especie, siempre y cuando se den las condiciones adecuadas. Normalmente, en estado salvaje, las subespecies de una misma especie no comparten zona ni se solapan entre sí, con lo cual no se cruzan, haciendo que evolucionen de forma separada hasta calar un punto en el que no pueden cruzarse y tener descendencia híbrida fértil, considerado esto como la secante que demuestra que ya no forman parte de una misma especie.

¿Todas las especies tienen subespecies?

No todas las especies tienen subespecies. Existen especies, llamadas monotípicas, que no presentan subespecies. Es afirmar, sí que pueden tener razas o variedades pero, como hemos dicho ayer, todos los individuos de esa especie, más allá de presentar una o varias diferencias morfológicas, provienen de una misma secante genética. Un ejemplo de ello lo tendríamos con el caso del cacatúa jacinto (Anodorhynchus hyacinthinus).

En cambio, las especies que sí tienen subespecies son denominadas politípicas. Estas sí tienen poblaciones con rasgos morfológicos diferentes y provenientes de diferentes líneas genéticas. Interiormente de estas especies se conoce como población nominotípica a la primera población de esa especie que fue descrita, usualmente siendo la que da nombre a la especie en su conjunto.

Algunos ejemplos de especies politípicas la tenemos en el Canis lupus, habiendo Canis lupus familiaris y Canis lupus lupus, o la Panthera tigris (tigre), habiendo Panthera tigris tigris y Panthera tigris sondaica.

La polémica con el término subespecie

La polémica del término subespecie lo tenemos en el hecho de que, pese a ser una categoría taxonómica, la forma en la que se decidía que era una subespecie y qué podría ser considerado como una raza o variedad era muy poco objetiva.

Si admisiblemente en la presente se ha hecho hincapié en estudiar el perfil hereditario de las poblaciones, hasta hacía poco la forma en cómo se decidía si una era una subespecie o no era, básicamente, ver cómo de diferentes eran sus rasgos con respecto a la población nominotípica.

Solía ocurrir que aquel que había “descubierto” la subespecie era quien había hecho la descripción y resaltado, sin dejar de costado la subjetividad, rasgos que consideraban como indicadores suficientes de que se trataba de una población muy diferente a la que anteriormente se hubiera descubierto.

Hay muchos casos de esto. Por ejemplo, en el caso de la Panthera tigris, hasta 2017 se consideraba que había hasta 9 subespecies de este gran felino. No obstante, ese mismo año, y basándose en el perfil hereditario, se estableció que, en efectividad, habían solo las dos que hemos comentado ayer: Panthera tigris tigris y Panthera tigris sondaica. El resto de antiguas subespecies se pueden encerrar en una de estas dos subespecies actuales, siendo variedades.

¿Qué sucede con el ser humano?

Gracias a las excavaciones paleoantropológicas se han ido encontrando restos de homínidos, los cuales han permitido comprender de dónde venimos los seres humanos actuales. Estos descubrimientos han permitido ir dibujando el árbol evolutivo de los humanos, pero incluso han despertado incógnitas y controversia.

Hasta hacía relativamente poco se consideraba que los humanos actuales no contamos con subespecies. El motivo por el cual llegamos a tener nombre trinominal, Homo sapiens sapiens, fue el descubrimiento de los neandertales, a quienes se les consideró una subespecie adentro del Homo sapiens.

Sin confiscación, con el paso del tiempo se descartó la idea de que los neandertales fueran sapiens, aunque sí que es cierto que podían cruzarse con los primeros de nuestra especie y tener descendencia fértil. Esto es motivo de definitivo debate, entregado que si eran una especie diferente a la nuestra, ¿cómo era posible que se pudieran cruzar con nosotros? En teoría, dos especies son diferentes si su descendencia no suele ser fértil o capaz de sobrevivir hasta la sazón sexual.

Pese a que los neandertales ya no son considerados Homo sapiens, en los abriles noventa se descubrieron restos óseos de lo que, a día de hoy, se sigue considerando una subespecie humana: el Homo sapiens idaltu. De ser verdaderamente una subespecie y no una raza humana con variedad humana, se tendría que renombrar a lnuestro pelaje Homo sapiens sapiens.

Pero todo esto no es lo que genera la peor controversia en el caso del estudio verificado de la especie humana. Lo que genera verdadera polémica es el musitar de si los seres humanos estamos subdivididos en razas en la presente.

Está claro que los seres humanos no somos homogéneos físicamente hablando. Si pensamos en una persona de raza africana se nos viene a la habitante una persona con una piel oscura, labios gruesos y pelo muy rizado. Si, en cambio, nos tratamos de imaginar a una persona de raza asiática pensamos en alguno con la piel más pálida, luceros rasgados y pelo confuso y flácido. En el caso de una persona blanca del boreal de Europa pensamos en alguno con la piel muy pálida, flequillo rubio y luceros azules.

Todas estas descripciones son muy genéricas y, claramente, adentro de una misma raza hay disparidad de rasgos morfológicos. No obstante, queda claro que las razas, en su definición tradicional, existen como categorías para describir rasgos físicos. No sabemos cuántas hay y siquiera podemos afirmar dónde “empieza” una y dónde “acaba” otra, por otra parte de que existe el mestizaje y si dos personas de razas diferentes tienen un hijo aséptico, lo más probable es que sea por problemas médicos no relacionados con las razas de sus padres. Por muchas razas que haya hay pelotón en el pelaje hereditario en los seres humanos modernos.

Pese a todo esto, no son pocas las personas quienes consideran que la acogida de esto es racista y que, efectivamente, no hay razas adentro de la especie humana. El motivo de esto está en la historia del estudio verificado de las razas, iniciado en el siglo XIX y que implicó catastróficas consecuencias a nivel social, siendo motivo segregación étnico, eugenesia y genocidios, aunque junto a destacar que el racismo no fue “inventado” en ese siglo.

El estudio verificado de las razas

Uno de los referencias más importantes del estudio verificado de las razas lo tenemos en El Origen de las Especies de Charles Darwin. La publicación de este volumen coincidió con la Segunda Revolución Industrial en Europa y Norteamérica.

Los países anglosajones y germánicos alcanzaron grandes niveles de incremento financiero, cultural y social, cambiando su forma de ver el mundo y considerándose pueblos superiores. Los países blancos se propusieron “civilizar” a los demás y en el derecho de explotarlos. Es el surgimiento del darwinismo social.

Detrás de estas ideas se justificó la colonización de África, continente que las potencias europeas se repartieron como un pastel. Más tarde, motivaría la creación de leyes segregadoras en Estados Unidos y la aplicación del Apartheid en Sudáfrica, inmediato con la puesta en marcha del Holocausto en Alemania Facha.

Gracias a Dios, tras el fin de la Segunda Aniquilamiento Mundial, la población de los países occidentales fue adquiriendo, muy poco a poco, una veterano sensibilidad en torno a las injusticias raciales. Esto motivó que el estudio verificado de las razas entrara en agonía en la decenio de los cincuenta, lo cual fue positivo para ir acabando con las ideas darwinistas sociales, pero a su vez produciéndose el objeto radicalmente opuesto y separado de las evidencias biológicos: no existen razas humanas.

Aspectos biológicos vs constructos socioculturales

La nueva visión sostenía que en vez de usar la palabra “raza” se debía optar por el término “etnia”. El primero hace remisión a una efectividad biológica, mientras que el segundo hace remisión a un aspecto sociocultural, poco que depende de la identidad e historia personal de cada uno.

La etnia, efectivamente, no hace remisión al tono de piel o rasgos físicos, sino a la idioma, civilización, religión, tradiciones, vestimenta e identidad del individuo.

Por ejemplo, una persona de raza africana que ha sido adoptada por padres suecos, que palabra sueco, que se siente sueca, que viste de forma occidental, es luterana y se ardor Anette Bergquist es, sin circunstancia a dudas, una persona de etnia sueca. Ser de raza africana no le impide ser sueca, y su etnia sueca no la hace ni más ni menos de raza negra. Ambas realidades son perfectamente combinables y nadie le puede afirmar que es menos de cada cosa.

Esta misma idea se puede inferir al sexo biológico y la identidad de índole. El sexo es biológico, determinado por los cromosomas X e Y. Una persona con cromosomas XX es de sexo afeminado, mientras que una persona con cromosomas XY es de sexo masculino. El índole, en cambio, es un constructo sociocultural, y depende de la identidad de cada uno. Ser mujer, hombre o de un índole no binario no es poco determinado por el sexo, aunque culturalmente predomine el binomio hombre-masculino y mujer-femenina.

Una mujer transgénero es una persona cuyo índole es el de una mujer, formando parte de su identidad, pero su sexo seguirá siendo el masculino. Ser de sexo masculino no invalida su identidad de índole como mujer, de la misma modo que ser de sexo afeminado no invalida ser de índole hombre en el caso de los hombres trans.

Sea como sea, una efectividad biológica no debe ser considerada como un argumento sólido para discutir la propia experiencia e identidad de cada quien. La raza y el sexo son aspectos biológicos, científicamente abordables desde las ciencias de la salubridad, mientras que tanto la etnia como el índole son aspectos correspondientes a las ciencias sociales, aspectos que dependen de cómo haya sido la historia personal del individuo y que constituyen su experiencia vivo.

Referencias bibliográficas:

  • Relethford, John (2003). The Human Species: An introduction to Biological Anthropology. New York: McGraw-Hill.
  • Barrow, M. V. (1998). A Passion for Birds: American Ornithology after Audubon. Princeton, NJ: Princeton University Press. ISBN 9780691044026.
  • Lewis, D. (2012). The Feathery Tribe: Robert Ridgway and the Modern Study of Birds. New Haven, CT: Yale University Press. ISBN 9780300175523.
  • Mayr, E.; Ashlock, P. D. (1991). Principles of Systematic Zoology (Second ed.). New York, NY: McGraw-Hill Inc. ISBN 978-0-07-041144-9.

— Nahum Montagud Rubio to psicologiaymente.com