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Qué es la Terapia Cognitivo Conductual y cómo puede ayudarte

La terapia cognitivo-conductual es el maniquí de intervención en psicología clínica que cuenta con un maduro aval investigador según las Guías de Praxis Clínica (GPC).

¿Quieres conocer en qué consiste y de qué tipo de trastornos psicológicos se ocupa? ¡Conócelo en este artículo!

En este post hablamos de:

¿En qué consiste la Terapia Cognitivo Conductual? (TCC)

La terapia cognitivo-conductual se cimiento en las leyes del enseñanza, es sostener, partimos de la pulvínulo de que todo problema emocional es aprendido, por lo tanto podemos «desaprenderlo».

A lo extenso de nuestra vida asociamos ciertas situaciones con pensamientos y emociones.

Por ejemplo, puede ser que haya aprendido que hablar en público es peligroso para mí, porque una vez lo pasé muy mal en el colegio.

Cada vez que surja la opción de conversar en manifiesto se dispararán una serie de pensamientos como «seguro que lo hago mal», «seguro que me bajo en blanco», «todos lo notarán», «pensarán de mi que no se del tema».

¿Y qué pasa con las emociones?

Obviamente, esos pensamientos van acompañados de emociones negativas como la inseguridad y la ansiedad, que condicionarán mi conducta a evitar por todos los medios conversar en manifiesto o a hacerlo con un gran malestar.

Como comentábamos, la terapia cognitivo- conductual, se centra en trabajar esos pensamientos, analizándolos y comprobando si efectivamente son objetivos, es sostener, si se basan en pruebas o datos reales.

Sobre los pensamientos automáticos

Muchos de los pensamientos que tenemos a lo extenso del día son automáticos, no los analizamos y dejamos que nos aporten emociones y conductas que quizá no sean adecuadas para esa situación.

Cuántas veces nos hemos enfadado por perder el autobús o porque se nos cae poco al suelo y luego de un rato nos hemos hexaedro cuenta de que ese enfado era desproporcionado y que me ha durado demasiado tiempo, interfiriendo en mi día a día.

Con la terapia cognitivo conductual seremos más conscientes de los pensamientos que nos condicionan y nos limitan y de ese modo podremos iniciar a cambiarlos por otros que se adapten más a mi ingenuidad flagrante.

¿Podemos cambiar nuestros pensamientos?

Si cambiamos los pensamientos, cambiamos la emoción que nos aportan y por lo tanto nuestra forma de representar.

Puede que conversar en manifiesto siga sin gustarme pero si en circunscripción de los pensamientos anteriores me enfrento a esa situación pensando «me he preparado muy acertadamente lo que voy a sostener», «si me bajo en blanco no será mucho tiempo», «no tienen por qué pensar mal de mi», etc, haré mi exposición con menos ansiedad y podré expresarme mejor.

Ahora, piensa en todas las situaciones de tu vida que se ven alteradas por pensamientos basados en situaciones del pasado o que ni siquiera sabes en que se basan, ¿ya es hora de cambiarlos no crees?.

¿Qué técnicas y para qué problemas se utiliza la Terapia Cognitivo Conductual?

La terapia cognitivo conductual se emplea para todo el amplio espectro de problemas y trastornos psicológicos, si acertadamente, cuenta con diferentes enfoques y técnicas dependiendo del objetivo de tratamiento:

  • Terapia con exposición y prevención de respuesta: Esta técnica de tratamiento es la opción principal para el trastorno obsesivo compulsivo.
  • Reestructuración cognitiva: A diferencia de lo que ocurre con el TOC, cuando hablamos de distorsiones cognitivas como en el caso de la depresión y la ansiedad, la reestructuración cognitiva es una de las herramientas más utilizadas por los terapeutas TCC.
  • Psicoeducación: Independientemente del problema, la psicoeducación siempre es un componente fundamental de la terapia psicológica.
  • Desensibilización sistemática: La desensibilización sistemática o DS, es una utensilio terapéutica que suele emplearse en el tratamiento de las fobias.
  • Terapia dialéctico conductual: Esta es una acondicionamiento de la terapia cognitivo conductual aplicada al trastorno de personalidad orilla. Su autora es Marsha M. Linehan.
  • Técnicas de laxitud: Las técnicas de laxitud como la respiración diafragmática, el entrenamiento autógeno o la laxitud muscular de Jacobson, son de las más utilizadas en consulta. Sobre todo en aquellos casos relaciones con la ansiedad o el autodominio emocional.
  • Otras: Adicionalmente, en terapia cognitivo conductual se entrenan habilidades sociales, asertividad, afrontamiento de problemas, regulación de las emociones, detección de pensamiento y otros.

¿Cuándo no es recomendable hacer Terapia Cognitivo Conductual?

La TCC está indicada para todos los trastornos psicológicos. No obstante, debemos conocer cuando aplicar cada una de estas técnicas en función de la patología, puesto que en algunos casos, trabajar con un ámbito terapéutico falso puede resultar iatrogénico (empeora más que ayuda).

Un ejemplo de esto, sería utilizar la reestructuración cognitiva para cambiar obsesiones o delirios. Este tipo de trastornos requieren de un tratamiento especializado.

Preguntas frecuentes sobre la TCC

¿Qué es la Terapia Cognitivo Conductual?

La TCC es un tipo de intervención terapéutica que investigación el cambio flagrante (aquí y ahora), poniendo el foco de atención en cómo piensas sobre ti mismo, el mundo y los demás, así como en la relación existente entre los pensamientos, las emociones y las conductas.

¿Cómo funciona la TCC?

La Terapia Cognitivo Conductual prostitución de dividir el problema en unidades más pequeñas sobre las que intervenir, estableciendo cómo éstas unidades se conectan entre ellas y resolviendo después los desajustes identificados. Estas unidades son:
– El evento, situación o contexto
– El pensamiento o interpretación
– La respuesta emocional
– La respuesta fisiológica
– La conducta

¿Cuándo es útil la Terapia Cognitivo Conductual?

Se ha demostrado que la TCC ayuda con muchos tipos diferentes de trastornos y desequilibrios emocionales
Estos incluyen: depresión, ansiedad, fobias específicas o situacionales, distrés, trastornos alimentarios, TOC, estrés postraumático o trastorno bipolar.
Asimismo se ha evidenciado útil para tratar con la ira, mejorar la autoestima o acortar el dolor crónico, entre otras aplicaciones.

¿Cuándo no está indicada la Terapia Cognitivo Conductual?

Aunque no tiene que ser descartada de forma total, la TCC no debería ser la primera opción terapéutica en el caso de trastornos mentales graves (psicóticos o disociativos) o en casos que cursen con déficits de inteligencia o deterioro cognitivo (demencias).

— Alejandro Ribera to psicopedia.org

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Test de Pfeiffer para evaluar el deterioro cognitivo

Test de Pfeiffer

El Test de Pfeiffer además conocido como cuestionario de Pfeiffer es una prueba con la que te podrás encontrar en cualquier momento de la vida y forma parte de los denominados cuestionarios de valoración cognitiva.

Los objetivos de este test son concretos  y su aplicación resulta muy sencilla, aunque es preciso aclarar que lo ideal es que sea realizado por un médico o psicólogo que pueda ocasionar la valoración desde una óptica profesional.

Con el fin de que conozcas qué es y cuáles son las particularidades del Test de Pfeiffer, aquí te contaremos todo lo que necesitas retener sobre este cuestionario.

¿Qué es el Test de Pfeiffer?

El Test de Pfeiffer es un cuestionario diseñado para evaluar el destrucción cognitivo con el fin de evidenciar las demencias.

Este tipo de test hace forma de las pruebas de valoración cognitiva, oportuno a su naturaleza es una prueba rápida y usada como primer acercamiento o prueba de cribado, con el fin de ocasionar un primer diagnosis en cuanto al destrucción cognitivo del paciente.

El Test de Pfeiffer es usado generalmente en personas de la tercera momento, teniendo en cuenta que oportuno a sus características particulares, son quienes más peligro tienen de padecer algún tipo de demencia.

Cuestionario de Pfeiffer

A continuación te mostraremos las preguntas con las que se construye el Test de Pfeiffer, como verás son preguntas sencillas. Su interpretación se da de acuerdo a las respuestas que dé la persona en contraste con su nivel educativo o cultural.

Instrucciones para aplicar el test

El profesional que realicé el test debe nominar un ocasión tranquilo para que la persona evaluada se sienta cómoda. La idea es que principio con una frase como “Hoy vamos a evaluar qué tal está su memoria”

Es de optimista importancia no expresar juicios de valía sobre el test que puedan poner nerviosa a la persona, cosas como “Es un test muy sencillo”. Todavía es optimista no corregir a la persona con el fin de que se sienta cómoda y llegue a finalizar la prueba.

Adicionalmente de todo lo precedente es importante no tener a la aspecto medios como periódicos, televisores o calendarios que puedan contener las respuestas a las preguntas que se realizarán en el cuestionario.

Posteriormente de esto, lo ulterior es proceder a realizar las siguientes preguntas:

1. ¿Cuál es la época de hoy?

(Se considera correcta solo si el día, el mes y el año son correctos)

2. ¿Qué día de la semana es hoy? 

(Debe coincidir con el día presente)

3. ¿En qué ocasión estamos?

(Se considera que es correcta solo si la descripción coincide con el ocasión en el que se encuentran)

4. ¿Cuál es su número de teléfono?

(Esta pregunta se considera correcta si se puede comprobar el número o si al preguntárselo luego coincide)

5. ¿Cuántos abriles tiene?

Se considera correcta si la momento coincide.

6. ¿Cuál es su época de principio?

Se considera correcta si coincide en día, mes y año.

7. ¿Cuál es el nombre del presidente?

Se considera correcto si coincide en nombre o patronímico o en el nombre con el que se conoce asiduamente al presidente internamente del país.

8. ¿Cuál es el nombre del presidente precedente?

Se considera correcto si acierta en el nombre, patronímico o nombre habitual con el que se conocía al presidente precedente.

9. ¿Cuál es el nombre de soltera de su hermana?

Se considera correcto si el nombre coincide.

10. Reste de 3 en 3 desde 29

Se considera correcto si la persona realiza la operación adecuadamente.

Valoración del test de Pfeiffer

A continuación te contaremos cuáles son los puntos de valoración:

  • De 0 a 2 fallos: Se considera que el paciente no tiene destrucción cognitivo.
  • De 3 a 4 fallos: Se considera que el paciente tiene destrucción cognitivo leve.
  • De 5 a 7 fallos: Se considera que el paciente tiene destrucción cognitivo moderado.
  • De 8 a 10 fallos: Se considera que el paciente tiene destrucción cognitivo dificultoso.

Es preciso resaltar que aunque esta es la estadística genérico, las respuestas deben interpretarse teniendo en cuenta el nivel de escolaridad de la persona y los conocimientos culturales que tiene. Es opinar, que si la persona no tiene estudios entraría en el orden 1 y si tiene estudios superiores estaría en el orden 2. Desde esta bisectriz de sentido, la valoración del test se haría de la ulterior guisa:

Sin Estudios:

  • De 0 a 3 fallos: Se considera que el paciente no tiene destrucción cognitivo.
  • De 4 a 5 fallos: Se considera que el paciente tiene un destrucción cognitivo leve.
  • De 6 a 8 fallos: Se considera que el paciente tiene un destrucción cognitivo moderado.
  • De 9 a 10 fallos: Se considera que el paciente tiene un destrucción cognitivo dificultoso.

Con Estudios Superiores:

  • De 0 a 1 fallos: Se considera que el paciente no tiene destrucción cognitivo.
  • De 2 a 3 fallos: Se considera que el paciente tiene un destrucción cognitivo leve.
  • De 4 a 6 fallos: Se considera que el paciente tiene un destrucción cognitivo moderado.
  • De 7 a 10 fallos: Se considera que el paciente tiene un destrucción cognitivo dificultoso.

Para realizar este test hay dos opciones, hacerlo por medio de un software que al ingresar los datos arrojará los resultados y la valoración unificado. Todavía se puede realizar de forma manual por medio de un formulario, la valoración será realizada por el profesional que aplique el test.

Este test es considerado una prueba parcial que permite determinar el destrucción cognitivo, no obstante, al ser un test tan simple, en el entorno de una valoración cognitiva más profunda, se recomienda realizar este test diagnosis inicialmente, y luego complementar la información con otras pruebas de longevo sensibilidad como el MEC de Lobo, o contrastar con otros test diagnósticos similares orientados al cribado de la demencia como el test de evocación de Isaac o el autocumplimentado test del informador (TIN).

Esto es a grandes rasgos todo lo que tienes que retener sobre el Test de Pfeiffer y su aplicación.

Como ves es una prueba diagnóstica muy sencilla que puede realizar cualquier persona, no obstante aunque lo uses de forma empírico, para sacar diagnósticos certeros, la recomendación será que el paciente siempre sea trillado por un profesional que pueda no solo valorar la condición de demencia, sino proyectar los posibles tratamientos.

— Karla Arango to psicocode.com