¿Sabes que tu kilos de más y malos hábitos son consecuencia de tus pensamientos?….¡ummm!

Si, así es…como dicen por aquí, por el Sur de España: «toito to». Todo empieza en la mente.

Cuando quieres hacer un cambio de vida (tomar sano, adelgazar, tener un peso saludable, hacer gimnasia, dejar de fumar…) y lo más importante, mantenerlo como estilo de vida, es importante esa complemento, es opinar integrar esos nuevos hábitos como parte de tu vida, como una comicios.

El problema principal, es que generalmente, tienes poca paciencia, quieres los resultado para YA. Y es más, estás deseando terminar la «dieta, régimen, bono en el estadio…» con lo cual, vuelve a los antiguos hábitos y a recuperar parte o todo el peso perdido y a veces, hasta un extra más.

¿Te pasa a ti, igualmente?

¿Y sabes que pasa? Que quieres cambiar en pocos meses, esos hábitos insanos y con ello, creencias limitantes arraigadas en tu interior subconsciente, desde hace primaveras. Y como quieres resultados rápidos, no apetece mirar en el interior de ti, a ver que está pasando para tener todo ese peso o malos hábitos, pues te enfocas en lo físico, en lo que se ve, por eso, no suelen funcionar las dietas, ni es cuestión de fuerza voluntad, ni de horas de estadio…

No te das cuenta que para que haya un cambio extranjero, tiene que darse primero ese cambio en tu interior.

Tu mundo extranjero es un reflexivo de tu mundo interior. Dicho de otro modo, si quieres cambiar lo visible, hay que cambiar primero lo invisible.

Para exceder todos tus obstáculos a la hora de conseguir ese peso saludable, dejar a espaldas kilos y malos hábitos, la esencia es la CONSCIENCIA, darte cuenta que hay poco que no va perfectamente y querer cambiar. No puedes cambiar poco, si no eres consciente de ello.

Todos tus obstáculos están en la mente.

Los pensamientos vienen de tus archivos de información guardados en tu mente (tu pasado, tus creencias, memorias, tu diálogo interior…).

Hay que cambiar tu modo de pensar, es opinar, tu reprogramación mental.

Esos  condicionamientos vienen de tus principales referentes (padres, hermanos, tutores, amigos…), del país y la civilización donde hayas nacido y criado, de tu entorno y tus experiencias vividas.

Hay 4 vías, por las que llegan y entran, esos condicionamientos, que se graban como programas en tu mente y en saco a los cuales te manejas en la vida.

Esas VÍAS son:
  • Verbal: lo que te decían.
  • Visual: lo que veías.
  • Auditiva: lo que oías.
  • Kinestésica: lo que sentiste, lo que experimentaste.
LOS ELEMENTOS PARA ESE CAMBIO SON:
  • El primer medio ambiente para el cambio es la Consciencia, ¿qué tipo de pensamientos tienes? Toma consciencia del tipo de pensamiento que tienes en tu día a día. Te sorprenderás cuando descubras que la mayoría son negativos, improductivos y disfuncionales.
  • El segundo, la Comprensión, ¿cuál es el origen de tu forma de pensar? ¿de dónde vienen? ¿de tu infancia, colegio, tus papis…?
  • El tercero, la Disociación, tú no eres tus pensamientos. Esa vocecita interior no eres tú. Es cómo un día soleado con nubes que van y vienen, no te quedes atrapad@ en las nubes. O como una radiodifusión de fondo, cambia la sintonía si no te mola, pero no te asocies a ella.
  • El cuarto, Tomar la intrepidez de cambiar esa reprogramación mental.

Al reprogramar tu mente, cambian tus pensamientos, con estos, tus sentimientos, por lo que igualmente, tus acciones y con todo ello, tus hábitos.

Pensamientos     >>   Sentimientos + Emociones   >>    Acciones     >> Resultados

Te lo repito de distintas maneras, la idea es la misma. Tus condicionamientos subconscientes, determinan tus pensamientos, tus decisiones, tus acciones y con ello, tus resultados. Dicho de otra modo, al cambiar tu forma de pensar, cambian tus creencias, con ello, tu modo de percatar, tus acciones y en definitiva, TU REALIDAD.

El cuerpo es un reflexivo físico de todas las decisiones que tomas a lo holgado de tu vida.

No sólo hay que saberlo y estar informados, la posibilidad es tomar conciencia y ponerte en argumento, solo así, cambiarás tus conductas arraigadas y auto-destructivas.

No se puede controlar aquello de lo que no eres consciente. Si tuvieras una piedra en el zapato, te molestaría y eliminarías rápidamente, en cambio, las consecuencias de tomar mal, de los malos hábitos en militar (sedentarismo, tabaco, adormilarse poco y mal, vino…), no te avisa como la piedra del zapato. Lo más frecuente, es que no emita señales de dolor y los mercancía dañinos se van produciendo, de modo invisible, progresivo y en principio, ocultos a la sagacidad. Y casi sin darte cuenta, en un año,  puedes poner 5 kilos o más.

Por eso, es tan importante, alcanzar ese nivel de consciencia, para darte cuenta del mensaje: poco no va perfectamente en tu interior. Solo así, podrás cambiar y dejar marchar todo eso que sobra: exceso de peso, esos kilos de más, el descontrol con la comida, esa error de energía, la vida sedentaria, la error de aprobación con el cuerpo-imagen…

Si tienes peso de más, las opciones son o ponerte a dieta o hacer poco totalmente diferente.

En la primera opción, la idea, generalizada, es de sacrificio, privación, renuncia, escasez, poca motivación…por eso, las dietas (los temidos regímenes) no suelen funcionar, al menos, por sí solas. Supone combatir contra el deseo y esforzarte por conseguir auto-control.

Para tener éxito en la pérdida de peso, el proceso en sí, tiene que, «ponerte», desearlo sí o si, y enterarse que es poco premioso y sobre todo, que es un estilo de vida.

Tienes que devolver el estabilidad a tu cuerpo. Entablar a escuchar su mensaje, para enterarse que necesita y distinguir entre el deseo física o deseo hedónica: social-emocional-visual-mental…).

Los antojos y la falsa deseo, no tienen carencia que ver con darle a tu cuerpo el alimento físico cuando lo necesita. Esto es lo que hay que cambiar, esa experiencia de tomar sin deseo física, tomar de más, tomar comida basura, tomar y tragar sin control…

En el acto de tomar, está involucrada, la imagen, tus memorias, tus experiencias, tus hábitos, condicionamientos, creencias… la mente es esencia a la hora de perder peso. Y si la mente está satisfecha, el cuerpo deja de ansiar comida para distraerse, desconectar, calmarse…

Por eso, la importancia de trabajar cuerpo-mente-emociones, encontrar la satisfacción, más allá de la comida física, nutrir tu cuerpo, tu corazón, tu mente y espíritu. Llenarte no de comida (cuando no es deseo física), sino de otras cosas que te den satisfacción para que la comida deje de ser un problema, bueno el problema no es la comida, sino la relación insana que tienes con ella (y contigo misma).

La comida da complacencia, cuando se hace de forma natural. El tomar en exceso y/o alimentos insanos, tarde o temprano, se transforma en poco perjudicial para ti, tu cuerpo, tu salubridad  (física, mental y emocional) y tu autoestima.

No te niego, que la comida en esos casos, en que te encuentras con malestar, te da un momento de placer a corto plazo. Yo te diría, que usarla, cuando no es por deseo física, es convertirla en una falsa amiga, ya que ese placer efímero y cortoplacista, que da te da la comida, en ocasiones, lleva a un sentido de culpabilidad y dolor a medio y holgado plazo.

La sociedad presente, ha hecho del acto de tomar y tragar (refrescos, vino…) en exceso, poco regular y habitual. Esto se debe, a nuestras insatisfacciones interiores (que cada día son más). Queremos compensar la error de “ese poco” (pareja, trabajo, hijos, crematística…insatisfacción en militar) con esa comida, bebida, tabaco… que nos evada, por ratitos, de nuestra ingenuidad.

Es primordial restablecer el estabilidad y conexión de tu cuerpo-mente-emociones.

Entender los mensajes que conectan tu cuerpo y mente, para cubrir /nutrir nuestras deyección de otra modo más saludable.

Si te planteas un cambio, hazlo de verdad. Que el tiempo pasa y sin darte cuenta, ese final de año, está de nuevo, a la envés de la remate, que no sea un: «el lunes empiezo» o  «el próximo lunes….», deja de postergar para luego (luego es siempre futuro).

Si vas a cambiar, hazlo ya, de verdad, con consciencia, asume tu responsabilidad, porque lo eliges y porque estás dispuesta a que si o si, sea «TU ESTILO DE VIDA».

No suelo pedir casi carencia, (bueno, a parte de compartir en las redes sociales), pero…hoy te pido una cosita…te pido que reflexiones, que observes qué comes, si comes comida basura, bebes refrescos y vino con frecuencia y en exceso, si comes hasta llenarte, si haces o no gimnasia y con qué frecuencia, si tienes un cuerpo saludable, si das ejemplos a tus hijos (si los tienes), si descansas, si vives o te dejas padecer por la inercia…en fin, simplemente auto-obsérvate, sin juicios, sin críticas, sin echar balones fuera, solo observa(té).

No delegues tu salubridad (física, mental, emocional). Ocúpate hoy, para no preocuparte mañana.

Y porfi, déjame tus comentarios que yo estaré encantada de leerlos. Y….comparte si te ha gustado.

Un arrechucho al corazón.

May

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PD. Software Grupal Coaching Nutriemocional.

Te memoria que no estás sola. Y si has decidido que quieres un cambio, desde el interior, todo un viajazo de autoconocimiento, yo te puedo flanquear en tu proceso de transformación personal y de hábitos de vida. Un buen cambio de hábitos, para que se integre de verdad, es necesario que sea desde el interior. Hay que cambiar tus programas mentales, cerrar todas esas ideas (creencias) que no te dejan ver, para conseguir esa vida que deseas.

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